Económica


Así gestionó El Universal la energía reactiva en su “Casa de Papel”

La operación para que los periódicos lleguen a los lectores requiere de un gran gasto energético. Pero, más allá de los costos, existe una penalización.

OMAR CARRASQUILLA LEÓN

09 de enero de 2022 12:00 AM

Una de las series más exitosas de la historia del entretenimiento es “La casa de papel”, una historia de un grupo variopinto de atracadores que realizan cuantiosos atracos en España. En su primera temporada se narra el robo a la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre. Enmascarados y emocionados entran armados hasta los dientes para realizar el mayor robo de la historia. ¿El plan? Apoderarse de las imprentas de papel moneda y así imprimir los millones de euros que se llevarán.

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(Lea: Gilinski no le dará más tiempo a la OPA por SURA)

En la serie aparecen unas grandes imprentas de billetes dispuestas en un recinto colosal, y es ese lugar el sanctasanctórum del atraco. Pero, ¿qué tiene que ver esto con un periódico impreso?; lejos de la trepidante ficción que tiene fanáticos desde Tokio a Bogotá, la audiencia podía ver el funcionamiento de grandes impresoras y prensas rotativas, en ese caso de billetes, con un funcionamiento similar al corazón de toda prensa escrita: la rotativa.

La rotativa es un gran conjunto de máquinas que imprimen, mediante prensas editoriales de gran velocidad y planchas giratorias en un cilindro, los periódicos impresos que muchos acompañan con un café en sus balcones o en la sala de espera de una clínica.

En El Universal, la rotativa se compone de dos máquinas, cada una con 8 unidades: dos plegadoras y seis empalmadores. Un espectáculo mecánico para aquellos que han podido verlo que trabaja a diario de siete de la noche a tres de la mañana.

No obstante, más allá de la teoría y de su utilidad en las rutinas informativas de los cartageneros, la rotativa de este medio que imprime 38 mil ejemplares por hora requiere de un gran gasto energético. Volviendo a la serie, una de las principales críticas al guión de “La casa de papel” es que nunca se explica cómo “El Profesor”, líder de la banda, planeó cómo solventar los recursos energéticos, los problemas de mantenimiento y los posibles cortes de energía a los que se enfrenta una rotativa en la vida real al imprimir papel de forma desaforada, lo que provocaría desabastecimiento.

En la Editora del Mar, dueña de El Universal, Q’hubo, El Teso y otros productos periodísticos, luego de décadas de una operación nocturna y periódica, el gasto cotidiano es importante en materia energética y financiera por el funcionamiento de una gran máquina movida por cuatro motores de corriente directa que realiza la gran tarea de imprimir.

“Controlar la cantidad de energía eléctrica que requiere la rotativa siempre fue un gran desafío, en el pasado algunas empresas propusieron soluciones, sin éxito, ya que el sistema de control de los motores produce altos niveles de ruido eléctrico dentro de las instalaciones, e impidió por muchos años implementar cualquier tipo de control convencional de energía eléctrica tal como los bancos de condensadores”, explica Cristian Páez, gerente comercial de Engineering Generation Co (ENGGENCO).

Dicha empresa realizó un diagnóstico en diciembre de 2019 del estado de la rotativa de este medio con relación a la calidad de energía por medio de mediciones en puntos estratégicos en aras de mejorar su confiabilidad, una adecuada interacción entre equipos y potenciar la eficiencia de todo el proceso productivo.

“Consideramos factores como las componentes armónicas, ruido de alta frecuencia, regulación de tensión, hundimientos y sobretensiones transitorias, factor de potencia, cargabilidad, termografía y compatibilidad electromagnética”, detalla de una manera más técnica Cristian Páez.

Pero más allá de los beneficios ya reseñados, la intervención de ENGGENCO a la rotativa de este medio también fue una respuesta institucional a la entrada en vigencia de una resolución del Ministerio de Minas y Energía en la que se penaliza un tipo de energía poco conocida y mínimamente comprendida: la energía reactiva.

Energía eléctrica penalizable

En 2018, la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), en su control de la eficiencia de los servicios públicos domiciliarios, reguló el cobro de una penalización por la energía reactiva en Colombia. “La mayoría de los empresarios colombianos piensan que entre más horas estén encendidos sus equipos, más van a pagar en su factura de electricidad. Esto no es siempre cierto”, expone la empresa de ingenieros Enersac.

Y añaden: “En el consumo de energía eléctrica están presentes la energía activa y la energía reactiva. La primera es la que genera trabajo útil, por ejemplo, para refrigeración, iluminar o para generar algún tipo de movimiento (energía mecánica). La energía reactiva, por otro lado, es un tipo de energía eléctrica que absorben algunos equipos electrónicos y también las máquinas eléctricas como motores, pero que luego la devuelven, por lo que no supone un consumo. Sin embargo, esta energía debe ser generada y transportada hasta esos equipos. Por ello en Colombia penalizan en la factura su consumo, cuando éste sobrepasa el 50% del consumo de energía activa”.

En rotativas como la de El Universal se genera una alta demanda de energía reactiva que es causada por varios factores derivados de su funcionamiento. Por lo que desde 2018, ante las medidas más estrictas de regulación de esta energía y luego de unos meses pagando sobrecostos en la factura de energía que pasó de $ 2 millones 500 a más de 16 millones de pesos, comenzó la búsqueda de alternativas para mejorar la eficiencia energética de su rotativa y así evitar pagos que se pueden multiplicar hasta por 12 veces el valor del consumo mensual.

Luego de conversaciones con el empresariado, la CREG otorgó un periodo de gracia para todos los usuarios de energía eléctrica en Colombia, para que en lo corrido del 2020 y 2021, las empresas tomaran las medidas correctivas.

Este medio luego de varios meses de no encontrar solución con diversas empresas y sus métodos, entre marzo y septiembre de 2021 implementó un filtrado de armónicos con ENGGENCO a los controladores de los motores de la rotativa.

2018

es el año de la resolución del Ministerio de Minas y Energía que regula y penaliza el consumo de energía reactiva.

La instalación de dos filtros de armónicos, equipos de última generación de electrónica de potencia, se eliminó los armónicos y se compensó dinámicamente la energía reactiva, generando un equilibrio entre las fases y la compensación de los transitorios. Estas funciones revirtieron la energía reactiva y mejoraron la calidad eléctrica de la rotativa.

Así gestionó El Universal la energía reactiva en su “Casa de Papel”

“La implementación dio resultados inmediatos en la reducción de la energía (en exceso) penalizada. El consumo de corriente eléctrica para la operación de la rotativa bajó a la mitad de 400 a 200 Amperios, que representa un ahorro del 50% de la energía reactiva. Con la implementación de esta solución, el periódico se renovó, mejoró la eficiencia en la operación de sus equipos y así prolongará su vida útil por muchos años más para seguir sirviendo a la ciudad” expresa Páez, quien además afirma que se redujeron las multas a la empresa de energía a cero pesos, además de contribuir con una reducción significativa de las emisiones de carbono para ayudar a preservar el medioambiente.

Aún hay muchas empresas en Cartagena y en Colombia que están en la búsqueda de alternativas para gestionar la energía reactiva de su funcionamiento productivo, evitar las penalidades gubernamentales y contribuir con el cuidado del planeta, por lo que este caso exitoso puede serles útil.

¿Cómo se calcula el cobro de energía reactiva en Colombia?

El cobro de energía reactiva es calculado con base al factor de potencia de los circuitos eléctricos de las instalaciones, y la cantidad de energía reactiva consumida durante cada mes por éstos. Además, como indica la empresa Enersac, la nueva normativa definió un factor multiplicador sobre la penalidad del consumo de energía reactiva, que debe ser aplicado mensualmente a partir del mes trece. Penalizando a los usuarios con altos consumos de energía reactiva, la cual se irá incrementando si los clientes persisten en los altos consumos de este componente.

Supongamos que una empresa paga penalización de $400.000 pesos mensuales. Durante el primer mes, la empresa pagará $400.000, el segundo mes esa cifra por 2, el tercer mes multiplicado por 3, así sucesivamente hasta llegar a $400.000 por 12 en diciembre, equivalente a un acumulado anual de $4.800.000, lo que quiere decir que en el año habría sido penalizado con $31.200.000.

En El Universal, esta penalización hubiese ascendido a cerca de 24 millones de pesos mensuales. 288 millones al año.

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