Económica


“O nos mata el coronavirus o morimos quebrados”: hoteleros

Los casos aumentan y la zozobra de los dedicados al sector hotelero también. No poder pagar nómina y demás gastos sin tener ingresos, su principal preocupación.

JULIE GONZÁLEZ ORTEGA

22 de mayo de 2020 10:00 AM

“Señorita, esto me recuerda a la guerra. Cuando Italia salió a la Guerra Mundial y la gente no tenía qué comer”. Con desgano e impotencia, así describe el empresario italiano Mauro Valente, la crisis económica derivada del coronavirus. Valente es propietario del hotel Atlantic Lux de Cartagena, y es consciente de que la situación no sólo le afecta a él o a los demás hoteleros sino en general a todo aquel que depende económicamente del turismo, una actualidad que hoy se encuentra paralizada y que con el aumento de casos no parece reactivarse pronto.

En doce años que tiene el hotel, Valente afirma nunca haber enfrentado una crisis de tales proporciones. “Nosotros tenemos 60 trabajadores directos y entre 40 y 50 indirectos. Con esta crisis, cerramos nuestras puertas el 15 de marzo y pagamos la nómina de ese mes. Luego, mandamos a todos a vacaciones anticipadas. Ahora es que todo se está poniendo más difícil. No sabemos hasta que punto podamos aguantar pagando nómina sin tener ingresos”, afirma.

En el caso de Valente, para evitar endeudarse a través de créditos, tomó dinero de un fondo que tenía para la construcción de un nuevo hotel, la cual tuvo que paralizar para poder seguir pagando sus gastos. Sin embargo es consciente de que no todos los hoteleros tienen esa alternativa, por lo que muchos han optado por el crédito agudizando aún más sus finanzas.

“Cuando abramos los hoteles en septiembre u octubre, no tendremos la capacidad productiva que teníamos antes. Entonces tendremos suerte si comenzamos a trabajar con un 15% o 20% en comparación al 65% con el que trabajábamos antes. No tendremos la misma capacidad para pagar la nómina, las deudas o los intereses. Este es un sector al que si no se le inyecta plata o fondos, va a quebrar”, sentencia.

Y es que al pensar en el largo plazo, la situación tampoco mejora, pues lo que pronostica Valente es que muy probablemente aumente la competencia y haya una guerra al precio por la ocupación. Además, las personas, golpeadas por la crisis, muy seguramente no tendrán intenciones de viajar.

“Será poca la gente que tendrá dinero en el bolsillo para decir que se va de vacaciones. También vamos a tener un problema porque nadie va a querer ir a un hotel si no tiene un protocolo estricto de prevención, y eso también implica unos gastos”, manifiesta.

Gastos que a pesar de ser necesarios se ven en la imposibilidad de pagarlos por la falta de ingresos. Es por esto que Valente exige más acompañamiento del Gobierno Nacional para verdaderamente ayudar a este sector, que a pesar de ser uno de los que más factura al país cada año parece haber sido olvidado dentro de las medidas económicas tomadas.

El salvavidas

Para mitigar esta situación, Valente sugiere que el Gobierno propaga subsidiar las nóminas de los trabajadores, los seguros, las pensiones y que asuma todas las contribuciones sociales. “Eso es lo que están haciendo en Europa. En Italia en el sector hotelero está pagando las nóminas a través de un fondo”, señala.

A su vez pone de ejemplo la situación en Sicilia donde la gobernación decidió dar a las familias un bono de 500 euros (equivalentes a aproximadamente 2 millones de pesos) para gastar en hoteles locales, con el fin de incentivar el comercio y el turismo nacional.

“No es que esa cantidad vaya a pagar unas vacaciones completas pero es un buen incentivo. Acá también deberían pensar en lo mismo. Nosotros somos el cuarto gremio con más actividad comercial en Cartagena, somos bastantes y debemos ser tenidos en cuenta”, puntualiza.

En este orden de ideas, la propuesta radica en ofrecer una tarifa especial a todos los colombianos para que vengan a Cartagena (e incluso puede realizarse con los mismos locales) y se hospeden en estos hoteles, con el fin de contribuir a su reactivación económica.

Entre tanto, Valente intenta subsistir con los recursos de su fondo mientras los casos de coronavirus aumentan y con ellos, se alarga la reactivación.