Económica


Sectores que marcaron el PIB en negativo

En el tercer trimestre del año se destacan por su comportamiento: agricultura, actividades financieras, e inmobiliarias.

La caída del Producto Interno Bruto (PIB) en el país en el tercer trimestre de este año fue de 9%, con lo cual completa dos trimestres consecutivos con una caída de su Producto Interno Bruto. En el segundo trimestre del año, la caída había sido de 15,8%.

Los sectores más afectados por la caída son los de comercio, transporte y alojamiento (-20,1%); construcción (-26.2%), y explotación minera (-19,1%). Juntos explican una caída de 6,9 puntos porcentuales en el PIB.

Los que tuvieron mejores resultados fueron el sector agropecuario, con un crecimiento del 1,5 por ciento, las actividades inmobiliarias, con 1,8 por ciento, y las actividades financieras, con 1,5 por ciento.
Pese a los malos resultados, hay ya unas señales de mejora frente a los indicadores presentados en el segundo trimestre, según explicó el director del DANE, Juan Daniel Oviedo.

Si se comparan solo los dos periodos, hubo un crecimiento del 8,7 por ciento, con un crecimiento muy significativo del comercio al por mayor, las actividades artísticas y de entretenimiento y de las industrias manufactureras.

Según Oviedo, los indicadores muestran el efecto de las cuarentenas y cómo al irse progresivamente levantando las restricciones que hicieron parte del aislamiento obligatorio, empieza a notarse una reactivación de la economía.

Estas señales de reactivación se notan en el indicador mensual de seguimiento a la economía: mientras que en julio hubo un crecimiento de 2,43%, en agosto, cuando volvieron a imponerse restricciones más estrictas, fue de -1,12%; y en septiembre, cuando de nuevo se hicieron más livianas las restricciones, fue de 3,37%.

OPINAN LOS EXPERTOS

Para Mauricio Hernández Monsalve, economista de BBVA Research, el resultado del PIB deja, entre otros, los siguientes mensajes:

- El PIB mostró un repunte significativo respecto a su nivel del segundo trimestre: +8,7% intertrimestral, impulsado por la demanda interna.

- La demanda interna cayó 9,5% anual y creció 10,7% intertrimestral.

- El consumo privado mostró un buen dinamismo, no solo por el final del aislamiento restrictivo, sino también por las mejoras del mercado laboral que se dieron durante el trimestre. No obstante, el consumo aún se mantiene por debajo de sus niveles registrados en el mismo momento del año pasado.

- La inversión tuvo un repunte gracias a la mayor compra de maquinaria y equipo. La industria nacional está buscando recomponer sus inventarios y aumentó su demanda por bienes intermedios y de capital. Es una recuperación que valoramos temporal y que se desacelerará a final del año y en 2021. La inversión en construcción siguió bastante deprimida por la paralización de obras y la baja iniciación de nuevas construcciones.

- Los sectores más relacionados con el comercio lideraron la recuperación en el tercer trimestre, gracias a la consolidación de su apertura. No obstante, las actividades de entretenimiento (cines, teatro, entre otros) aún se mantienen rezagadas.

Sergio Olarte, economista de Scotiabank Colpatria, señala que la buena noticia es que de un trimestre a otro la economía se ha venido recuperando, si se tiene en cuenta que en el segundo trimestre la economía había decrecido cerca al 16% y entre el segundo y el tercer trimestre creció 8,7%, donde todos los sectores, según el Dane, crecieron en términos marginales. “Sin embargo, la economía sigue muy golpeada y la mayoría de los sectores siguen creciendo de manera negativa en términos anuales. Aún así, los sectores de agricultura, inmobiliario y financiero presentan pequeñas expansiones anuales, pero en términos trimestrales todos los sectores mostraron algún tipo de reactivación”.

Pronóstico

Para el año 2020, BBVA Research sigue esperando una caída del PIB de 7,5%, pues la recuperación del segundo trimestre no será suficiente para recuperar los niveles de 2019. En 2021, la recuperación continuará con un crecimiento de 5,5%. Y no será sino hasta 2022 cuando el PIB recupere el nivel vigente antes de la pandemia, con un crecimiento de 3,5%.

En el panorama que vislumbra este banco, se prevé la existencia de cuarentenas, no generalizadas, al final del año para garantizar la capacidad del sistema de salud y estiman que la vacuna (u otro tratamiento efectivo) estará presente en Colombia desde el segundo semestre de 2021. Sin embargo, el comportamiento de la pandemia, y de las medidas para contenerla, seguirán implicando un alto grado de incertidumbre.