Económica


Precarización laboral, el gran riesgo del salario por horas

El presidente de Fenalco, Jaime Alberto Cabal, pidió analizar la posibilidad de implementar ese pago por horas, con las correspondientes prestaciones sociales.

COLPRENSA

11 de junio de 2020 07:58 PM

El mercado laboral en Colombia pasa por un momento crucial en medio de la crisis originada por la propagación del nuevo coronavirus Covid-19, por lo que desde diferentes sectores se vienen analizando posibles soluciones, que ayuden a recuperar los empleos perdidos a los largo de los últimos tres meses.

Una de esas propuestas llegó desde la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), que desde el año pasado viene insistiendo en que el país debe adoptar la contratación por horas, para recuperar los puestos de trabajo que se han perdido en medio de la emergencia sanitaria generada por el coronavirus.

El presidente del gremio, Jaime Alberto Cabal, reiteró esta semana, en una carta enviada a los ministros de Trabajo y de Comercio, analizar la posibilidad de implementar ese pago por horas, con las correspondientes prestaciones sociales, pero proporcionales al trabajo realizado.

“En momentos en que Colombia empieza la reapertura gradual de la economía, debemos plantear las reformas encaminadas a la recuperación de los puestos de trabajo que se perdieron durante los meses de confinamiento y que sólo para el caso de comercio, según cifras del DANE, alcanzaron la cifra de 1,7 millones de desempleados, de los 5,4 millones perdidos”, indicó el dirigente.

La vicepresidenta, Marta Lucía Ramírez, apoyó la idea de la contratación por horas y resaltó que el país no puede seguir teniendo tabúes con relación a este tema y a las reformas que se necesitan para flexibilizar la contratación formal, puesto que la informalidad es insostenible y es imposible para los empresarios colombianos poder contratar en las condiciones actuales.

“Vemos gente atrincherada que no quiere cambiar nada y no le importa que haya un 5 0% de colombianos en la informalidad, que están en la calle, que tienen un ingreso precario, que no tienen, desafortunadamente, seguridad social”, afirmó Ramírez.

Sin embargo, los expertos no recomiendan que esta sea la mejor alternativa en términos económicos y sociales, pues en otros países como Estados Unidos o Gran Bretaña los salarios son muchísimo más elevados que en Colombia, para tratar de copiar un modelo como este.

El director del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario, Iván Jaramillo, resaltó que esta medida no es viable ni deseable para la coyuntura que atraviesa el país actualmente.

“Lo que se debe plantear es el tema de cotización de sistema de seguridad social por horas, se requiere aclarar eso inicialmente. Lo segundo que se debe analizar es si es recomendable importar modelos anglosajones que han funcionado en otras partes del mundo a la realidad colombiana, como el del contrato cero horas, en el que se hiperflexibiliza el modelo laboral, sin embargo, hay incertidumbre en el ingreso y la estabilidad laboral con respecto a las prestaciones sociales”, explicó Jaramillo.

Con respecto al aplazamiento de los recargos nocturnos y dominicales para que se den después de la pandemia, Jaramillo enfatizó en que este tipo de medidas se intentaron llevar a cabo en 2002 con la ley 789, en la que se pasó el inicio del turno nocturno de las 6:00 de la tarde a las 10:00 de la noche, lo que precarizó el pago de estas prestaciones para los trabajadores.

“Ese tipo de medidas de flexibilización laboral no están relacionadas con el mantenimiento o crecimiento del empleo. El cambio del recargo nocturno se modificó también con el mismo argumento y se vio que no era viable desde el punto de vista económico”, expresó.

Por otra parte, Jorge Munevar, consultor social y económico, resaltó que hay dos perspectivas para ver esta propuesta.

“En la visión optimista, lo que se alega desde la perspectiva de la entidad, es que a través de este sistema, los profesionales no trabajarán a través de prestación de servicios sino que tanto las pensiones como la seguridad quedarán pagadas a través del esquema de horas, por lo que las cargas para los empleadores son menores y sería más fácil para las empresas manejar estas circunstancias”, afirmó Munevar.

La perspectiva pesimista que plantea el experto, resalta que realmente hay un desmejoramiento en las condiciones y derechos laborales y sociales de los trabajadores, por lo que los sindicatos se van a oponer fuertemente a esta medida.

“Si bien en Estados Unidos se maneja un modelo de este tipo, no puedes comparar la economía norteamericana con la colombiana, por lo que una persona que trabaja por horas ni siquiera alcanzaría los estándares del salario mínimo”, enfatizó.

Por último, Diógenes Orjuela, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), mostró su desacuerdo frente a esta iniciativa, pues considera que es una excusa para justificar la explotación laboral con salarios casi miserables para los colombianos.

“La premisa de la que parte esta idea es falsa, de que el empleo se aumenta con la precarización de condiciones de los trabajadores. El empleo no se impulsa con esas medidas sino creando un mayor aparato productivo de las industrias, especialmente la de la transformación de materias primas y la agrícola. Esa es una propuesta engañosa del consejo gremial empeñado en empeorar las condiciones de quienes laboran en Colombia desde hace 30 años, y con estas propuestas, nunca van a aumentar el empleo en Colombia”, manifestó.