Económica


Solo deudas ‘cosechan’ productores de yuca de Macayepo

Cerca de 500 campesinos están afectados por no poder comercializar ese tubérculo. Preparan movilización hacia El Carmen de Bolívar.

EL UNIVERSAL

25 de septiembre de 2020 12:00 AM

HERMES FIGUEROA ALCÁZAR

25 de septiembre de 2020 12:00 AM

A muchos labriegos de Macayepo, el triste célebre corregimiento de los Montes de María, el mismo en el que aún sus moradores reclaman ser reparados como víctimas de la violencia después de la masacre del año 2000, el virus del COVID-19 no les llegó, pero la ‘pandemia’ del abandono y las deudas los tienen agobiados.

Cerca de 800 toneladas de yuca que esperaban ser comercializadas a precios razonables, prácticamente se están ‘regalando’ pues no aparecieron los compradores tradicionales.

“El campesino siempre siembra para ver cómo está la plaza y nunca tenemos una entidad que esté dispuesta a comprar la cosecha. Normalmente nosotros arrancamos las yucas en junio y julio para comercio, pero este año no se ha podido vender y nos ha tocado, para desocupar la tierra, buscar a las picadoras de yuca (ubicadas en Corozal), que compran el bulto de yuca, de 50 kilos, a $6 mil, cuando normalmente está en 40 mil pesos”, resume Ciro Canoles Pérez, líder campesino y miembro de Asopram, la Asociación de Productores Agrícolas de Macayepo.

Para completar el panorama, Canoles asegura que en la zona “tenemos unos bancos que son usureros”, son unos bancos de microcrédito. “Ellos se meten a la zona y le ofrecen plata al campesino y con esta situación hoy hay una cantidad de campesinos debiéndole a esas entidades”, dijo.

Al menos tres entidades le prestan dinero a estos campesinos a tasas del 3,5% y aunque en la temporada de pandemia hubo una especie de cese de la cobranza, ya empieza el cobro y para no reportarlos a las centrales de riesgo, les cobran $600 mil, asegura.

“Reclamamos la presencia del Banco Agrario, para que nos ofrezca mejores tasas de interés y la presencia de los gobiernos departamental y municipal, para que nos apoyen en la comercialización”, insistió el líder.

Se estima que hay más de 400 labriegos afectados.

Una tonelada de yuca se la pagan a $130 mil, pero solo los costos de arrancarla le representa al productor $120 mil. ¿Qué queda? “Nada, solo deudas”, dijo Canoles.