Económica


Terminal de regasificación de Barú duplicaría su capacidad

Promigas no descarta su participación en una planta en el Pacífico y en un proyecto de energía renovable en Barranquilla.

EL UNIVERSAL

15 de septiembre de 2020 12:00 AM

HERMES FIGUEROA ALCÁZAR

15 de septiembre de 2020 12:00 AM

Casi 4 años después de haber puesto al servicio la primera Terminal de Regasificación de Gas Natural Licuado del país, construida en la isla de Barú, Promigas ya contempla su ampliación.

La Junta Directiva de esa compañía autorizó analizar tal posibilidad, reveló ayer su presidente ejecutivo, Eric Flesch.

La expansión se desarrollaría por fases y la primera de ella permitiría pasar de una capacidad de 400 millones de pies cúbicos diarios de gas natural, que es lo que tiene hoy, a 540 millones de pies cúbicos, con una inversión estimada entre 40 y 50 millones de dólares. Una segunda fase elevaría esa capacidad a 700 millones en 2025; y hacia 2027 alcanzaría los 850 millones de pies cúbicos /día, se indicó.

Inaugurada en diciembre de 2016, esta planta opera como un respaldo para el abastecimiento de gas natural al país en momentos de insuficiencia de ese combustible o para épocas de sequías en que se requiere garantizar el funcionamiento de las plantas de generación térmica de la región.

Desde sus inicios la planta abastece a tres generadoras térmicas: Termocandelaria (Cartagena), Tebsa y Zona Franca Celsia (estas últimas en Barranquilla).

OTRAS INVERSIONES

En el presente año, Promigas adelantó inversiones por 230 millones de dólares, buena parte de ellas concentradas en el gasoducto Jobo-Cartagena-Barranquilla, que le permitió a estas dos ciudades aumentar su oferta de gas natural en 50 millones de pies cúbicos día a cada una.

Para el 2021 las inversiones se estiman en un monto similar.

Durante la rueda de prensa virtual, en la que se entregó el Informe del Sector Gas Natural 2020, el presidente de Promigas confirmó la construcción del gasoducto Jobo-Transmetano (Antioquia), que permitiría llevar gas natural de los pozos de Córdoba hacia esa zona del país. “Es un proyecto desafiante que podría demorar 4 años (dos en trámites de licencias y 2 en ejecución). Tendría una longitud de 300 kilómetros. Su trazado es por el valle del Magdalena hasta Transmetano. Desde ese punto ya hay conexión hacia Medellín, ciudad donde EPM sería un potencial cliente.

Hacia el futuro, Promigas también contemplaría la posibilidad de hacer parte de un gran proyecto de energía renovable que impulsa el Distrito de Barranquilla, para lo cual ya se iniciaron los primeros contactos.

La compañía, que hoy reporta proyectos que generan 11 magavatios de energía renovables, espera llegar a los 100 megavatios con proyectos de autogeneración de empresas de la Costa Caribe, entre ellas una reconocida cadena de supertiendas en la región y Acuacar, en Cartagena.

De los negocios en el exterior, por ahora, se avanza en la construcción de un gasoducto de 270 kilómetros en Perú, con inversiones por 200 millones de dólares y se analizan otros proyectos en México, Estados Unidos y el área del Gran Caribe.

Reservas de gas
“Colombia está en un punto crítico en materia de gas natural...,llegó la hora de tomar decisiones”, señaló el presidente de Promigas, Eric Flesch, al referirse a las reservas probadas de ese combustible en el país. Hoy se tienen 3 teras de reservas de gas natural que alcanzan para un poco más 8,5 años de consumo, si no se hallarán nuevos yacimientos. Sin embargo, destacó que con la utilización del método de fracking hay reservas estimadas en 54 teras: 24 teras en el valle medio del Magdalena entre los departamentos de Cesar y Magdalena, y 30 teras en costa afuera. Esas reservas alcanzarían para consumos de más de 100 años. El ejecutivo es partidario de las pruebas piloto de fracking.
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