“Los líderes tienen el reto de conectarse con su entorno”

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Milena Conrado Oct 21, 2021

“Los líderes tienen el reto de conectarse con su entorno”


Nombre: Alejandra Harris, directora de TRASO Colectivo de Transformación Social
Profesión: Administradora de Empresas, especializada en Gerencia de Proyectos y Gestión Humana, Maestranda en Proyectos de Desarrollo Sostenible.
Pasatiempo: Escuchar música y ver partidos de béisbol.
Libro recomendado: ‘Dios tiene un sueño’ - Desmond Tutu.
Película recomendada: ‘Resucitado’ - Joseph Fiennes.
Deporte predilecto: Béisbol.
Personaje histórico: María de Nazaret.

La mejor forma de predecir el futuro es construirlo”, Alejandra Espinosa Harris.

alejandra traso

Hoy, para TRASO Colectivo de Transformación Social, el gran reto de los líderes empresariales trasciende a la necesidad de garantizar la sostenibilidad económica de la empresa, tiene que ver con conectar con el entorno, sobre todo con el más cercano que es su recurso humano, ser flexibles, innovadores y revisar constantemente cómo impactar positivamente en la calidad de vida de los ciudadanos. Alejandra Harris, directora Ejecutiva del colectivo, invita a los cartageneros a trabajar desde ya por ese titular de noticia que anhelamos leer en 10 años.

¿Cómo contribuye TRASO  al desarrollo de la ciudad?
TRASO es un colectivo social, civil y empresarial que articula esfuerzos y gestiona alianzas para cerrar brechas por medio de la educación. Somos actualmente 30 empresas afiliadas, 45 empresas en Fondo Unido y más de 2.000 individuos que unimos capacidades y creemos firmemente que la educación transforma personas, que las personas transforman comunidades y las comunidades empoderadas avanzan cerrando brechas.
Esta creencia motora ha permitido a lo largo de más de 45 años, contribuir a nuestro país y en particular a nuestro territorio, en inversiones sociales de alto impacto que mejoran la calidad de vida de las personas y elevan los niveles de servicio en cuanto a calidad, cobertura y pertinencia educativa.  Focalizamos nuestra acción en instituciones educativas públicas y en comunidades en situación de vulnerabilidad social y económica.
Estamos convencidos que para asumir los grandes retos de la ciudad y la región es fundamental promover una agenda común, donde de la mano de los diferentes actores del territorio, se pueda definir y promover una visión colectiva de desarrollo.  En esta agenda para nosotros la educación, tiene un rol fundamental como el dinamizador del desarrollo y de mejores oportunidades para la gente.

¿Cuál es el panorama de TRASO tras la pandemia?
Tras la pandemia, Colectivo TRASO tiene aún más retos, como todas las organizaciones sociales comprometidas con el desarrollo social; si bien traíamos una agenda definida, frente a los retrocesos en materia social debemos ajustar nuestro direccionamiento estratégico con acciones que nos orienten a contribuir de manera más eficiente a los grandes desafíos sociales en la ciudad.
Durante la pandemia tuvimos la flexibilidad de migrar muy rápidamente de los habituales programas de inversión social, a un despliegue de ayudas humanitarias y asistencia social en terreno.  Esta situación, aunque coyuntural, nos permitió vivir una experiencia de servicio que hace parte de nuestro ADN, pero que en situaciones sin precedentes como las vividas, adquiere mayor valor no solo por el hambre que mitigó, sino por la sensibilidad y humanidad que movilizó para hacerlo posible.

¿Qué decisión fue positiva y cuál fue la más difícil que enfrentó para disminuir los efectos de la pandemia?
Como positivo resalto la flexibilidad, arrojo y valor de la junta directiva de TRASO y todo el equipo, para afrontar una situación tan incierta con el compromiso, diligencia y contundencia de las propuestas y acciones que nos permitieron ser instrumentos útiles para nuestras comunidades, empresas y administración pública.
Una decisión difícil fue aplazar o postergar muchos programas educativos por cuenta de la necesidad de redireccionar los recursos a la salud, como esa urgencia que no daba espera, el sector educativo se paralizó y si bien nuestros programas migraron a lo digital y gran parte se mantuvo, creemos que se requería seguir con mayor inversión para mitigar todos los atrasos que ya hoy han sufrido los niños y que incrementan la pérdida de aprendizajes, que ya era alta antes de la pandemia.  (Verifique las utilidades, activos, pasivos, patrimonio y número de empleados de las empresas de Cartagena y Bolívar).

¿Qué estrategias considera que deben aplicar las empresas afectadas económicamente por la pandemia para reiniciar operaciones?
Creo que cada sector tiene afectaciones muy particulares dependiendo al renglón económico al que pertenece, pero en general podría aportar que cualquiera que sea el sector la necesidad de insertarnos en una economía digital no da espera, así mismo movilizar acciones hacia la formalización cada vez mayor de sectores productivos que históricamente han estado en la informalidad en la ciudad.  
Muchas familias en condiciones de vulnerabilidad económica y social hoy nutren sus ingresos de esos oficios informales, pero es muy complejo atenderlos en situaciones de crisis por no contar con registros formales de sus actividades y se limita el acceso a los beneficios que pueden mitigar el impacto de situaciones extraordinarias como las vividas.

¿Cómo vislumbra el futuro de la economía en Cartagena?
Creo que Cartagena cuenta con ventajas y activos estratégicos que en términos económicos permitirían augurar un futuro próspero, sin embargo la gestión de estos escenarios productivos, culturales y sociales requieren de liderazgo y de un ambiente de confianza para la inversión, colaboración y generación de nuevos proyectos.
Cartagena es histórica por su resistencia, pero necesitamos trascender a generar nuevas formas, valorar lo propio para engrandecerlo y generar orgullo propio, proyectar la ciudad que queremos ver en noticias en 10 años y empezar hoy con trabajo colectivo consistente a construir ese titular.

¿Puede una empresa salir fortalecida de esta crisis del coronavirus?
Probablemente desde lo económico esta respuesta puede ser tan diversa dependiendo el sector que la responda; sin embargo, desde el liderazgo de las organizaciones considero que la crisis del coronavirus da para mucho más que reinventarse, como lo repetimos tantas veces durante el 2020.  
Esta pandemia nos ha permitido evidenciar retos que desde lo humano nos obligan a mirar de cerca muchas realidades que no nos resultaban tan evidentes; realidades que están tan cercanas como en nuestros colaboradores, cuando no tienen acceso a conectividad o sus hijos no cuentan con tecnología para seguir su proceso educativo.  A mirar como individuos, cómo podemos apoyar a comunidades de las que esperamos comportamientos bioseguros, pero sabemos que no tienen para alimentarse, por ende el tapabocas no es su prioridad cuando este compite con los inexistentes recursos para el sustento del hogar.