Grandes consensos para avanzar

Cartagena es una de las ciudades con mayor pobreza monetaria.
Especial Revista Dec 05, 2021

Grandes consensos para avanzar


Sumario principal
“Hay suficiente consenso sobre temas que deben ocuparnos en sacarlos adelante y a prisa”.


Cartagena de Indias en escasos 12 años cumplirá cinco siglos de historia y muy a pesar de ello, se llegará a tan alto guarismo con una larga y retadora lista de asuntos por corregir, para poder predicarla como una ciudad realmente competitiva. Industria petroquímica, comercio, turismo, astilleros, logística, portuaria y la agroindustria son sus apuestas consensuadas, pero todas ellas demandan avances significativos en institucionalidad pública, y en servicios y equipamientos públicos, sobre los cuales se avanza a un ritmo nada ideal o lo que es peor, se desandan los alcanzados.
El índice de pobreza y aún más el de desigualdad; la robusta situación de informalidad que aporta al sistema muchas de sus unidades económicas con la elusión y evasión y por ende baja inclusión social; la calidad de la educación; los bajos niveles de gestión del conocimiento en el sector público tan vitales para ser eficientes, tal como el de planeación territorial; se contraponen a los significativos avances del esfuerzo privado, de la academia y de muchas entidades de utilidad común, que necesitan como todos en la sociedad, tener respuestas en condiciones de calidad y oportunidad para que su aporte sea más efectivo en el alcance de los fines del desarrollo.
Hay suficiente consenso sobre temas que deben ocuparnos en sacarlos adelante y a prisa. Un pacto de largo aliento por la educación; la movilidad, pues no sólo se trata de completar el sufrido Transcaribe, sino de otros asuntos gruesos y muchas veces evadidos del diálogo público tales como el transporte informal en moto; políticas de generación de empleo productivo y facilitación de los negocios; seguridad; cultura ciudadana; instrumentos de planeación modernos y la modernización de la administración distrital, todo sin perjuicio de hacer desde el ejercicio del poder lo que legal y éticamente corresponde para el incremento virtuoso de la estabilidad institucional y ciudadana y con ello se pueda contribuir al establecimiento de una auténtica gobernabilidad democrática, que como todo lo democrático, es un oficio común.
De ahí que debamos compartir en el espacio común, que hoy más que nunca nos necesitamos unidos, dialogando genuinamente y con constancia, perseverando y empujando el barco a un ritmo cadencioso. Construyendo acuerdos y respetándolos.
Haciendo lo que nos corresponda con decisión y solidaridad para alcanzarlos. Cartagena tan querida y también tan malquerida, nos necesita buenos ciudadanos, interesados en lo público, en elegir bien y a los elegidos con la claridad de que el poder es para servir y no para servirse.

Mónica Fádul Rosa, Directora de Fenalco Seccional Bolívar