• Aula de Innovación Ambiental.

Esenttia, camino hacia la Economía Circular

Desde hace casi 30 años, Esenttia ha contribuido al desarrollo económico del país y se ha consolidado como la mayor productora de resinas plásticas de Colombia. Por varios años, ha sido reconocida como la principal empresa exportadora de productos manufacturados en Colombia y recientemente, estuvo en el top 5 de las empresas más grandes de la región Caribe, según la Superintendencia de Sociedades.

Pero, más allá de la contribución económica al país, en los últimos años, Esenttia ha querido asumir un propósito superior: “Elevar la calidad de vida de la humanidad, generando soluciones dirigidas al uso responsable del plástico”. Este ideal solo es posible siendo actores responsables en la transformación sostenible de la sociedad, a través de acciones tangibles que aporten a la economía, a la sociedad y, sobre todo, a la conservación del medioambiente.

Impulsar la Economía Circular es el camino elegido por Esenttia para lograr un desarrollo sostenible: producir conservando y conservar produciendo. Este modelo económico, implementado con éxito en gran parte de Europa, consiste en pasar del esquema lineal (producir-consumir-desechar) a un ciclo virtuoso que alarga la vida útil de los productos y transforma los residuos en materia prima para seguir generando beneficios a la sociedad. La Economía Circular es posible por medio de la valorización continua de los recursos, el aprovechamiento máximo de materiales, la creación de negocios inclusivos y, sobre todo, la motivación al reciclaje.

Para generar pedagogía de reciclaje y convertir los residuos plásticos en beneficio para la sociedad, en los últimos seis años, Esenttia ha donado a Cartagena cerca de 75 mobiliarios elaborados con plástico reciclado, recuperando más de 700.000 kilogramos de empaques, envases, tapas, botellas plásticas, entre otros residuos plásticos. Entre lo más destacado, ha donado: 20 casas, 7 muelles alrededor de la Bahía de Cartagena, 34 puentes en sectores menos favorecidos de la ciudad, más de 10 parques en distintos barrios, pérgolas para todas las estaciones de TransCaribe, incluso: los dos letreros de Cartagena se hicieron con plástico reciclado.

Recientemente, Esenttia, con el apoyo de la Fundación Mamonal y Celsia, inauguró la primera Aula de Innovación Ambiental del país elaborada totalmente con residuos plásticos y con páneles solares para el autoabastecimiento de energía. El aula fue diseñada por estudiantes de secundaria y construida con la ayuda de voluntarios Esenttia. Ahora, los niños y niñas de la Institución Educativa Madre Gabriela de San Martín, ubicada en Olaya Herrera, tienen un espacio único en el país creado para generar ideas e iniciativas que contribuyan al cuidado del planeta.

Además de estos mobiliarios, como otro aporte a la Economía Circular, Esenttia apadrina el Centro de Acopio Cartagena Amigable, una iniciativa que busca contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de los recicladores y de sus familias, a través de un modelo de inclusión socioeconómico. En la actualidad, 160 recicladores de oficio forman parte de este centro de acopio y más de 20 han logrado graduarse en los programas psicosociales de competencias en liderazgo, lenguaje y escritura.

La Economía Circular es posible si todos aportamos. Desde los gremios, ya se están realizando proyectos que buscan aprovechar el 30 % de envases y empaques puestos en el mercado al 2030, es el caso de Visión 3030, liderada por la ANDI. El Gobierno también ha contribuido planteando una Estrategia Nacional de Economía Circular en la que muestra un diagnóstico del país y los lineamientos para lograr que los residuos sean incluidos nuevamente en el ciclo productivo.

Sin embargo, este modelo económico sostenible no es posible si cada uno de nosotros, como consumidores responsables, no transformamos los hábitos diarios: debemos pasar de desechar, a reutilizar y separar en los hogares para alcanzar grandes metas de reciclaje.