• Sigue el desarrollo de una magnífica propuesta de ciudad en la Zona Norte, para vivir con buena calidad.

Zona Norte, el imán que seduce

No cabe duda… la Zona Norte de Cartagena es el inmediato futuro, por su vertiginoso desarrollo.

“Para allá es a donde tenemos que irnos a vivir”, expresa el visionario Jaime Borda Martelo, promotor del desarrollo para ese próspero horizonte.

Y es que allá hay más calidad de vida, más verde y menos cemento, al punto de que para construir es una norma privilegiar las zonas verdes, o hacer las debidas adecuaciones para tener las suficientes.

Para el empresario y desarrollador urbanístico Rafael Abondano Capela, la Zona Norte se convierte en la ciudad nueva y perfecta para vivir, porque la geografía que tiene Cartagena permite que se desarrolle desde allí una ciudad ambientalmente amigable, con parques y grandes zonas verdes, “generando muy buena calidad de vida para las familias, y segundas viviendas”.

“La nueva infraestructura vial que se le ha construido, acercó ese sector al Centro de la ciudad, hecho que observamos los desarrolladores y promotores de Cartagena desde hace mucho tiempo”, agrega Abondano.

Y es que “desde hace más de 10 años se empezaron a generar macroproyectos urbanísticos de vivienda para diversos estratos sociales, colegios con grandes zonas recreativas, universidades, centro comercial, hoteles, oficinas y hospital, y la expectativa por el futuro nuevo aeropuerto de Cartagena”, dice este importante promotor de la zona.

Expectativas en cifras

Varios macroproyectos habitacionales están en desarrollo en la Zona Norte: Conjunto Residencial Cartagena Laguna Club, Urbanización Terranova, Puerta de Las Américas, Barcelona de Indias, Serena del Mar, Palma Real, Barlovento del Mar, Karibana, Volaremare, Altos de Guayacán, entre otros, los cuales una vez finalizados representarían más de 20 mil unidades de vivienda, pronostica el reconocido urbanizador.

En armonía con lo anterior, Jaime Borda prevé que ambiciosos proyectos habitacionales, entre ellos Serena del Mar, estarían entregando unas 17.000 unidades residenciales en los próximos 15 años o antes, a lo cual se sumarían otras 12.000 viviendas que ya se construyen, o están confiablemente proyectadas.

En los cálculos de Borda Martelo, “son entonces unas 27.000 unidades habitacionales, así que póngale a eso cuatro personas por vivienda, entonces tenemos una población futura de más de 100.000 personas, y el 40% usa carro propio, serán unos 40.000 vehículos, y ahí nos surge un nuevo desafío... ante la necesidad que tendremos de más vías”.