"Ponemos en alto el nombre de Colombia en el exterior"

Profesión: administrador de Empresas.
Cualidad: integridad.
Pasatiempo: kitesurf.
Libro para recomendar: Padre Rico, Padre Pobre, de Robert Kiyosaki.
Deporte predilecto: deportes náuticos.
Personaje histórico: Cristóbal Colón.
Manera de comenzar el día: con el beso y un abrazo de buenos días de mis hijos y una sonrisa de mi esposa.
Plan para el domingo: BBQ en familia y con amigos.
De pequeño quería ser: como mi padre, y aún mantengo esta aspiración.

Gracias al esfuerzo, dedicación, mano de obra altamente calificada, calidad y tiempos de entrega,  Astivik ha logrado mantenerse a la vanguardia y ha posicionado a Cartagena como una de las ciudades estratégicas para el mantenimiento, reparación y construcción de embarcaciones nacionales y extranjeras. 
Sin embargo, expresa Jaime Sánchez Piedrahita, vicepresidente de Astivik, “es importante que el Estado entienda la importancia de la industria astillera para el país y nos brinde el apoyo necesario para continuar generando empleo y poniendo en alto el nombre de Colombia en el exterior”.
Usted es uno de los líderes más visibles de la industria de astilleros de la ciudad y del país. Dada la situación del mercado hoy día, ¿cómo ve su evolución para los próximos diez años?
Entender los retos de esta industria, así como lo que propone la economía nacional e internacional, es parte importante de la evolución de cualquier empresa. Esta misma premisa aplica a nivel personal; el mundo es cambiante y siempre hay que ir a la vanguardia. La situación del mercado actualmente no será la misma que en tres, cinco o diez años, pero lo que haga hoy, como profesional, puede labrar un futuro más seguro en los próximos diez años. Espero tener la oportunidad de seguir dirigiendo esta gran empresa, acompañado de las personas que han hecho de Astivik lo que hoy es, pero sobre todo, llevando a cabo todos los proyectos que se han trazado en el plan maestro y que nos permitirán ser reconocidos como un referente dentro de la industria astillera a nivel mundial. 
¿Cuál es el mayor desafío que ha enfrentado la compañía?
Durante muchos años el desconocimiento de la industria astillera por parte del Estado, sumado a la carga impositiva del país, la competencia desigual, así como la falta de políticas claras que busquen incentivar esta industria en Colombia.  
¿Qué lo hace sentir orgulloso de la empresa que lidera?
La resiliencia del personal que ha logrado superar muchos obstáculos, aprendiendo de cada uno de ellos, superándose y mostrándose cada vez más fuerte y con más ganas de desarrollar todo el potencial que esta empresa tiene para ofrecer, sin importar las barreras que se le presenten. Astivik tiene, como uno de sus cimientos, el recurso más importante que puede tener una empresa, el talento humano. Es por esto que trabajamos en todo momento en busca de una mejora continua y unidos como una familia para conseguir siempre un bien común.
¿Qué obstáculos ha enfrentado en este cargo y cómo los ha resuelto?
La desinformación acerca de la industria astillera en Colombia hace que el desarrollo de ésta en el país sea bastante complejo. He encontrado obstáculos desde el punto de vista aduanero, tributario y normativo que restan competitividad al sector; un ejemplo, entre tantos, es que en este país una embarcación es considerada como carga, y como tal debe ser importada temporalmente. No es fácil explicarle esto a los armadores extranjeros, quienes no están acostumbrados a este tipo de trámites, por lo que me he puesto en la tarea de presentarle al gobierno y a las autoridades competentes las funciones del astillero y los aportes que esta industria genera en materia de empleo, innovación, desarrollo y responsabilidad social. Actualmente, la presidencia de la república, con el liderazgo de la Vicepresidente Marta Lucía Ramírez, han puesto sus ojos en la industria astillera y el gremio marítimo, con lo que esperamos conseguir los incentivos que la empresa merece y que ayudarán a superar muchos de estos obstáculos.
¿Qué aspectos del trabajo le han dado mayor satisfacción personal?
En las visitas comerciales, tener la oportunidad de actuar como un “embajador” de Colombia y, específicamente, de Cartagena en el extranjero, con el fin de cambiar la percepción de clientes potenciales que, en algún momento, no querían acercarse al país por el estigma que aún tenemos. Ahora, gracias a nuestra labor, no solo regresan al astillero, sino que también se animan a visitar la ciudad con sus familias, haciendo honor al eslogan, “el único riesgo es que te quieras quedar”. Esto me llena de satisfacción.