¿Es rentable instalar un sistema de energía solar en casa?

Aunque el Gobierno promueve el uso de energías alternativas con incentivos fiscales, los paneles y demás elementos necesarios son poco asequibles para las familias del común, por lo que es preciso analizar la relación costo - beneficio.

MANUEL FERNANDO HERRERA FIGUEROA

24 de enero de 2019 12:00 AM

Lamentablemente, La Heroica y el Caribe, en general, cuentan con un pésimo servicio de energía eléctrica. Cortes de luz constantes y tarifas exageradas no dejan dormir a muchas familias que pasan los días rezando para que un cortocircuito o una sobrecarga no dañen los electrodomésticos que tanto les ha costado adquirir.

Y es debido a este difícil panorama que es preciso analizar si las nuevas alternativas de producción de energía pueden ser la solución a un servicio deficiente y costoso.

Un estudio realizado en Estados Unidos y Europa concluyó que el cambio del combustible fósil a las energías alternativas como la fotovoltaica podría reducir la contaminación del aire en un 90%.

En Cartagena, resulta costoso hacer el viraje total a la energía solar, pero con unos buenos cálculos y aprovechando los incentivos fiscales que ofrece la Ley 1715 de 2014, que promueve la utilización de las fuentes no convencionales de energía, si usted tiene los recursos, bien vale la pena considerarlo.

Inversión vs beneficios

La energía solar es una de las alternativas que queda ‘como anillo al dedo’ en Cartagena y en la región Caribe, porque que capta los rayos del sol mediante paneles para abastecer edificios, centros comerciales, fábricas, entre otros.

Pero, ¿qué tan rentable es instalar un sistema fotovoltaico en nuestras casas? Es claro que esta pregunta no será respondida de la misma manera por todas las familias. Hablar de rentabilidad en una sociedad donde las diferencias de ingresos entre unos y otros son tan grandes, no nos permitiría llegar a una sola respuesta. Lo cierto es que si cuenta con una importante suma de dinero o capacidad de endeudamiento, esta es una inversión interesante que se podría recuperar mientras obtiene beneficios.

Según Iván Martínez, exviceministro de Infraestrcutura y gerente de EGAL, organización que desarrolla proyectos de energía alternativas, el momento clave se dará cuando el Gobierno “autorice, mediante decretos, que las casas puedan inyectar energía a la red. De esta manera, los usuarios de un sistema de electricidad solar le venderán al sistema tradicional el excedente de luz que producen en el día para que en las noches el contador funcione al revés y éste haga el trabajo de las baterías y le proporcione a la casa la energía que necesitan cuando no hay luz del sol”.

Esto se hace instalando un sistema que produzca una cantidad superior de energía a la que la familia gasta en el día, para que una parte de lo que se genera, la que no están consumiendo, sea enviada a la red y el contador funcione de manera invertida, operando así como la batería del sistema.

Sin desconectarse

Martínez también señala que uno de los problemas de las energías alternativas y renovables es la necesidad de utilizar baterías que son altamente costosas y, según la calidad, se deben cambiar frecuentemente, lo que genera costos exagerados.

Con la legislación actual es posible tener paneles de energía solar en el hogar pero sin desconectarse de los proveedores de energía tradicional.

“En este momento la ley está orientada a las grandes empresas, a las que generan muchas utilidades. Pero para el común de las personas, que si bien se ven beneficiadas con excepciones de IVA y aranceles para comprar paneles y equipos a precios competitivos, el trámite de los papeles para recibir los beneficios que exige la norma no es fácil y es costoso”, indica Martínez.

El exviceministro advierte que es posible que las familias gasten más en abogados que lo que van a recibir como incentivo. “Es por esto que se debe trabajar para darle un apoyo significativo a pequeños proyectos como el de una casa de familia, para que puedan recibir el beneficio más importante que la ley ofrece, que es el descuento en el pago del impuesto de renta hasta por el 50% del valor del proyecto, siempre y cuando éste no supere el 50% del valor del impuesto”.

Para ello, el Gobierno debe facilitar el papeleo, además de que los paneles, inversores y baterías ingresen al país libres de IVA, y sin necesidad de documentación alguna para demostrar que estos elementos van a ser utilizados en la instalación de los sistemas eléctricos.

Promueve el empleo

Martínez destaca las grandes posibilidades comerciales y económicas que vienen de la mano con la energía solar: “La inversión puede convertirse en ganancia, siempre y cuando cuente con los fondos suficientes para llevarla a cabo. Aquí es donde aparece el sector financiero, con una gran oportunidad de negocio para financiar estos proyectos y que se den cuenta de que es una fuente importante de ingresos”.

Del mismo modo, hace énfasis en que esta tecnología “debe ser una fuente de empleo importante para la costa caribe colombiana que tanto lo necesita. En EE.UU. la energía solar genera más empleos que todos los sistemas de energía tradicionales y de combustible fósiles. Tenemos que aprovechar este fenómeno para el bienestar del común de las personas y capacitar a los locales para que se pueda generar una fuerza de trabajo importante y así los beneficios de esta revolución energética se puedan ver reflejados en mejores condiciones para todos”.

Haga cuentas. Más allá de una cuestión de intereses comerciales o afiliación política, es necesario que las regiones y el país empiecen a apostar con convicción por estos métodos de electricidad renovables y que cada hogar analice sus posibilidades reales de desconectarse del servicio tradicional para instalar un sistema de energía solar, que le permita no sólo ahorrar dinero, sino también utilizar una fuente de energía amigable con el planeta.