Dia de las Madres


Seis consejos de salud para todas las futura madres

Tener un bebé requiere de un cuerpo capaz de sobrellevar los cambios y retos que trae. Los buenos hábitos y la atención prenatal son vitales para tener un embarazo sano.

MARTÍN CARVAJAL CHAMORRO

18 de mayo de 2021 12:00 AM

Cuando una mujer se embaraza, su cuerpo empieza a alterarse. No solo comienza a producir leche, a aumentar de peso y a tener más apetito. También tiene más sangre corriendo por sus venas, menos presión arterial promedio, más capacidad pulmonar, más plaquetas, menor capacidad vesical y un sistema digestivo más delicado. Y no solo eso; como lo anota un estudio del 2021 de la Universidad Autónoma de México “hay desde cambios metabólicos y bioquímicos que pueden no ser evidentes, hasta cambios macroscópicos evidentes, e incluso conductuales y emocionales. Todos ellos suponen una exigencia aumentada (estrés) para la fisiología normal del cuerpo de la mujer”.

Los causantes de todos estos cambios son las hormonas como el estrógeno, la progesterona, la prolactina, la gonadotropina y la relaxina, sin mencionar las alteraciones en la producción de otras de estas sustancias que no se asocian específicamente con el embarazo, como la eritropoyetina. Debido a todo esto, las mujeres embarazadas requieren de cuidados y atención especial en la etapa prenatal, pues solo así podrán estar tranquilas hasta que llegue el momento del parto.

Recomendaciones

1. Alimentación: de acuerdo con las ‘Recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre atención prenatal para una experiencia positiva del embarazo’, las madres deben alimentarse bien y centrarse en una dieta rica en hierro, calcio, ácido fólico, zinc y vitaminas. Se recomienda específicamente una dieta variada a base de verduras, frutas, cereales, lácteos y legumbres, además de proteínas de carne y pescado. Lo ideal es que consuman tres porciones de frutas al día (como pulpa, no como jugo).

2. Actividad física: es bueno que las mujeres embarazadas esté activas. Sin embargo, no puede ser actividades deportivas de alto rendimiento ni de riesgo. La OMS especifica que deben ser ejercicios “con un mínimo de riesgo de pérdida del equilibrio y trauma fetal”. En otras palabras, los ejercicios aeróbicos simples y las caminatas son todo lo que se le permite a una mujer embarazada.

3. Citas médicas: es importante que las primíparas comiencen a realizarse control prenatal una vez que el resultado de la prueba de embarazo les dé positivo. Durante estos encuentros se les realizarán exámenes de orina, sangre y otras sustancias para detectar posibles factores de riesgo. Las ecografías se realizarán a razón de una por trimestre: la primera entre las semanas 10,6 y 13,6 y la tercera entre las semanas 32 y 34. También deben tener en cuenta consejos relacionados con el número de veces que el bebé se mueve. (Le puede interesar: Salud materna: un asunto de doble importancia).

4. Abstenerse de fumar, de consumir drogas y limitar el consumo de alcohol y de cafeína: estas sustancias no solo pueden provocar malformaciones en el feto, sino que te también se relacionan con el incremento del riesgo de aborto espontáneo.

5. Enfermedades comunes: de acuerdo con la OMS, la mayoría de las mujeres embarazadas están en riesgo de sufrir anemia, bacteriuria (una infección urinaria), diabetes mellitus gestacional, preeclampsia (aumento de la presión sanguínea debido al embarazo), sobrepeso/obesidad y otras afectaciones. Las náuseas y el cansancio son normales durante el período de gestación, especialmente en el primer trimestre, pero cualquier otro síntoma más grave como desmayos, fiebre, dolores fuertes en el pecho o sangrados ameritan o requieren asistencia médica.

6. Salud mental: de acuerdo con la Revista Colombiana de Psiquiatría (2019), “la depresión es la morbilidad psiquiátrica más común en el embarazo, y llega a afectar a más del 13 % de las gestantes. En Sudamérica se registra una prevalencia de aproximadamente el 29 %. Los factores de riesgo con mayor significación son el abuso sexual, la edad temprana al embarazo y la violencia intrafamiliar”. Por todo lo anterior, es importante que los sistemas de salud tengan consideraciones especiales con la salud mental de las embarazadas, en especial en el caso de aquellas que están es situaciones de riesgo. (Lea también: Educación sexual para evitar embarazos adolescentes).

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