10 tips para sembrar una mini huerta en casa

Cultivar diversas plantas en el hogar es una práctica que aporta a un estilo de vida sostenible. Para quienes quieran experimentarla, presentamos esta guía de expertos.

MÓNICA MEZA ALTAMAR

22 de abril de 2022 12:00 AM

¿Quiere hacer una mini huerta en su casa o apartamento, pero no tiene claro por dónde empezar ni qué cultivar y, además, teme errar en el intento? Liliana Urrego Mejía, representante legal de la Fundación Cartagena al 100%, en trabajo conjunto con asesores del programa Mi Ecobarrio; Heidy Pájaro del Río, tecnóloga en gestión de recursos naturales, y Jorge Mario Sánchez, biólogo y botánico comparten estas 10 recomendaciones.

1. Definir el espacio adecuado de la casa para la mini huerta. El espacio debe brindarle al cultivo horas de buena iluminación (sol), aireación y accesibilidad para mantenimiento.

2. Elegir la especie. Depende del clima, del espacio y del sustrato que elija. Las siguientes son aptas para el clima cálido de Cartagena:

• Hortalizas: verduras (ají, pimentón, tomates, cebollín, pepino) y legumbres (habichuela, frijol caraota, guandúl).

• Tubérculos: ñame, yuca y batata.

• Frutas: sandía, melón, mango, guayaba, maracuyá y cítricos.

• Especias: cúrcuma, cilantro y achiote.

• Aromáticas: toronjil, albahaca y comino.

• Medicinales: caléndula, ruda, manzanilla y llantén.

3. Escoger el tipo de huerta. Esta debe ir acorde al tipo de cultivo a realizar.

• Huertas verticales: se realizan con botellas recicladas o macetas colgantes y en estas se pueden sembrar especias y aromáticas. Ideales para espacios pequeños.

• Huertas en macetas o cajas de madera: deben tener las dimensiones adecuadas que permitan el crecimiento de las plantas, además facilitan la traslación o reubicación de la huerta. En estas se pueden cultivar frutas, hortalizas y algunos tubérculos como la patata.

• Huertas jardín o en suelo directo: si cuenta con el espacio (patio o terraza), podría realizar la mini huerta directamente en el suelo, delimitando con malla o alambrado la zona escogida. Sirven para sembrar todo tipo de cultivos o una asociación de estos.

• Huertas hidropónicas: en este tipo de cultivo la planta obtiene todo lo que necesita para su desarrollo del agua nutrida con minerales. El montaje de esta técnica se realiza sobre tubos interconectados por donde circula el agua. Ideales para cultivo de hojas como la espinaca y lechugas, al igual que algunas aromáticas como la albahaca. Le puede interesar: Huertos Urbanos: una apuesta ambiental que beneficia a cartageneros.

4. Escoger el contenedor donde se desarrollará el cultivo. De acuerdo al espacio, tipo de cultivo y técnicas de huerta anteriormente mencionados.

El espacio escogido debe brindarle al cultivo horas de buena iluminación (sol), aireación y accesibilidad para mantenimiento.

5. Preparar la tierra (sustrato). Esta se consigue lista para usar en los viveros. De otro modo, asegurarse de que no sea muy porosa o muy compacta y, dependiendo de la especie que se elija (semillas grandes o pequeñas), utilizar cascarilla o tierra mezclada con arena. Además, es importante utilizar alguna técnica de esterilización (agua caliente o carbón) para evitar las plagas como caracoles, babosas o pulgones.

6. Obtener y preparar la semilla a germinar o esquejes. Es necesario saber si la semilla requiere preparación previa, ya sea dejándola en agua o puliéndola. Estas pueden ser compradas en vivero o tiendas de jardinería, recolectadas directamente de las frutas y verduras que consumimos, o utilizar esquejes de las plantas deseadas para el cultivo. Conocer la forma en que deben ser germinadas teniendo en cuenta que la especie de plantas escogidas deben ser aptas para clima cálido. Colocar en el contenedor a germinar las semillas o resembrar en caso de esquejes las plantas.

7. Asociar especies de plantas para mejorar la producción. Hay plantas que se desarrollan muy bien en compañía de otras, pues se brindan protección y no compiten por nutrientes, por ejemplo, la albahaca actúa de repelente de insectos para el tomate, la ahuyama al ser rastrera protegerá el suelo de la deshidratación y mantiene por más tiempo la humedad aprovechada por el maíz y la planta de yuca actúa de soporte para la planta de los frijoles.

8. Fuente de abono o compost (sustrato). Este se puede obtener aprovechando los residuos orgánicos generados en casa, con una compostera casera.

9. Rotación de cultivo. Para que la tierra o sustrato no se vea perjudicado, se debe variar periódicamente el cultivo, es decir, sembrar un tiempo hortaliza y en el siguiente cultivo tubérculos o aromáticas, equilibrando así la absorción de algunos minerales.

10. Mantenimiento periódico. Se hace para asegurar el buen desarrollo de la mini huerta, controlando el crecimiento de maleza, plagas o alguna otra enfermedad que pueda afectar a la planta. Se recomienda hacerlo día de por medio mientras las semillas germinan y se desarrollan las plántulas. Después, una vez por semana será suficiente. El abonado con urea, fósforo, potasio, hierro y magnesio será suficiente cada 45 días. Puede leer: Huertas en casa, buscando la comida saludable.

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Más recomendaciones
Para Liliana Urrego, quien tiene experiencia en cultivo hidropónico de hortalizas, el tipo de huerta recomendada es aquella que mejor se adapte al espacio que se dispone en cada hogar. Los expertos indican que no es lo mismo vivir en un apartamento, que por cuestión de espacio y horas de sol tenga que tener una huerta en macetas o botellas colgantes; que tener una casa con un gran patio o terraza en donde se pueda realizar una huerta directamente en el suelo. Lo importante es tener claro qué se quiere cultivar, comprometerse con la labor, aprender y aunque se comentan errores, asesorarse, corregirlos y volver a intentarlo.