¿Sabes identificar un producto ecológico? Aprende con estos consejos

Con estas herramientas te podrás asegurar de la ecoamabilidad de los productos y servicios que consumes.

El mercado siempre halla nuevas formas de atraer clientes. A raíz de la preocupación provocada por los problemas ambientales, causados por nuestro sistema económico, ha surgido una nueva tendencia que se propone fidelizar compradores apelando a su conciencia ambiental pero sin cumplir con aquello que se promociona: el “greenwashing”, término que se origina del inglés “whitewashing” (que quiere decir “blanqueo” o “lavado de imagen”).

Se trata de una estrategia tramposa a través de la cual un producto se vende como “verde” y ecológico cuando no lo es: una camiseta de nylon con estampados de la selva amazónica, un shampoo que se vende como “100 % natural”, o en casos más extremos, un carro que supuestamente gasta menos combustible, pero los estudios al respecto se hicieron bajo condiciones engañosas (como ocurrió con la Volkswagen en el 2015).

Es indudable que no hay garantía completa de que un producto sea ecológico, aún dejando a un lado el hecho de que la mayoría de las cosas que compramos y hacemos contribuyen a la contaminación de un modo u otro.

Para muchas personas, lo más viable es buscar en qué áreas de su vida pueden disminuir su huella ecológica y uno de los modos de hacerlo es aprendiendo a identificar cuándo una empresa le está mintiendo sobre la sostenibilidad de sus productos y operaciones. Le puede interesar: Trampas del ecomarketing: no todo lo ‘verde’ aporta al medioambiente.

El “greenwashing” es una estrategia tramposa a través de la cual un producto se vende como ecológico cuando no lo es.

Te presentamos algunos consejos y pistas para llevar a cabo este examen:

1. Desconfíe de la información ambigua y poco clara: como se mencionaba anteriormente, por todos lados se habla de productos “naturales” y “reciclables”, pero eso a usted no le dice nada sobre su ecoamabilidad. Si ya se especifican detalles como el material y su origen, el proceso, el lugar donde se realizó, los componentes y demás, es más probable que el producto sí sea lo que afirma en su envase. Aquí, la transparencia es clave.

2. Preste atención al empaquetado: particularmente en el caso de los bienes que vengan en plásticos de un solo uso. Si una compañía los utiliza, puede empezar a cuestionar el alcance de su compromiso ambiental.

3. Verifique las certificaciones ambientales de la empresa: cualquier proveedor de servicios puede afirmar que sus productos son orgánicos, no involucran crueldad animal, que sus instalaciones tienen un gasto energético adecuado, que sus envases son reciclados, que no dañan zonas naturales protegidas y demás, pero si un tercero independiente experto en la materia (que sea real) les ha dado su visto bueno, el asunto cambia.

4. Investigue sobre los antecedentes de la compañía en cuestión: hay varias fuentes que puede consultar, como las noticias en los medios de comunicación, los reportes mismos que la empresa publica sobre sus actividades y la información de las autoridades y organizaciones ambientales locales. Puede leer: Greenpeace asegura que reducir las emisiones “nunca ha sido más urgente”.

Comentarios ()