Disminución inusual en la deserción escolar llama la atención

Contra los pronósticos, la tasa de estudiantes que dejaron las aulas en 2020 fue inferior a la de 2019. Estas son las posibles causas de este resultado inesperado.

MARTÍN CARVAJAL CHAMORRO

29 de octubre de 2021 12:00 AM

En el departamento de Bolívar, y en todo el país, hubo un descenso en las tasas de deserción escolar en los colegios públicos durante la pandemia. En 2019, la media nacional de este indicador fue de 3,13 %, mientras que en 2020 fue de 2,52 %, lo que equivale a más de 200 mil estudiantes fuera de las aulas. En Bolívar, entretanto, se pasó de un porcentaje de 2,74 % en el 2019 al 1,31 % en el 2020. Puede leer: Estudiantes de Cartagena le ganaron a la pandemia; cifra histórica de deserción.

Son números bastante inusuales. ¿Cómo es que durante un año de emergencia sanitaria se reportaron las cifras más bajas de deserción de los últimos años, cuando la expectativa sería que fueran similares a las del 2019 o incluso más altas? Hay dos posibilidades: las estrategias de los organismos gubernamentales fueron exitosas o algo falló en las mediciones.

La secretaria de Educación departamental, Victoria Monterroso, se inclina por la segunda teoría para el escenario regional. Ella afirmó que “al implementarse un esquema de aprendizaje en casa, el seguimiento real a la permanencia escolar fue más complejo y por ende, los registros de abandono o retiro estudiantil tenían una amplia posibilidad de disminuir, particularmente en el caso de los colegios rurales”. En otras palabras, las cifras bien podrían no reflejar la verdadera magnitud del problema y es posible que haya muchos más niños fuera del sistema educativo de lo que se ha registrado. A nivel distrital, entretanto, la hipótesis es más optimista.

En Cartagena

Los datos de Cartagena apuntan a un panorama igual de inusual. Las cifras que reporta el Ministerio de Educación indican una disminución del 3,09 % al 1,92 %, mientras que el Informe Cartagena Cómo Vamos publicado este año, analizando las cifras de 2020, señala que la deserción pasó del 4,0 % al 2,5 % y estuvo acompañada de un comportamiento excepcional de las tasa de deserción rural.

Llama la atención que, en un año de pandemia, caracterizado por la educación virtual, la deserción mostrara la más alta reducción”.

Cartagena Cómo Vamos

“Históricamente, los niveles de deserción en lo rural son significativamente más altos que en lo urbano”, pero las tasas pasaron del 4,93 % y 3,88 %, respectivamente, a 1,79 % y 2,59 %. Sobre todo esto, el informe comenta lo siguiente: “Llama la atención que, en un año de pandemia, caracterizado por la educación virtual con bajos niveles de acceso a internet y a equipos tecnológicos, la deserción mostrara la más alta reducción”; de hecho, es la cifra de deserción más baja en cinco años.

Para la secretaria de educación distrital, Olga Elvira Acosta Amel, y la directora administrativa de cobertura educativa, Alexandra Herrera Puente, la razón de esta disminución es que “la pandemia, al demandar una forma alternativa y excepcional de mantener viva la relación entre maestros y estudiantes, nos permitió avanzar en aspectos que venían siendo enunciados desde mucho tiempo atrás como estrechar lazos entre familia y escuela. Mantener este canal de comunicación favoreció sin duda la participación de la familia en los procesos de formación de las niñas y niños”.

Para la funcionarias, otros factores decisivos fueron el hecho de que “al estar en un distanciamiento obligatorio, los niños veían en la escuela una de las pocas maneras de tener contacto con sus compañeros y amigos” y los beneficios secundarios de iniciativas como el Plan de Alimentación Escolar. “Identificamos casos de niños y padres de familia que no pasaban a los colegios por las cartillas, pero sí para recoger el almuerzo. Esto, muy probablemente, a causa del incremento en la pobreza que trajo la pandemia”, comentan Acosta y Herrera.

Anti-deserción

Tanto el Mineducación como la Secretaría de Educación de Bolívar pusieron en marcha varias estrategias para prevenir que los estudiantes abandonaran la escuela durante la pandemia y a medida que los colegios empezaron a experimentar con la alternancia.

De acuerdo con la secretaria Monterroso, la acción principal fue garantizar el Plan de Alimentación Escolar “desde el primer día del calendario educativo e incluso durante las vacaciones, bajo una nueva modalidad de raciones para preparar en casa. Adicionalmente, se incrementó la cobertura del PAE, pasando de 113.324 estudiantes beneficiados, a 120.000”.

Además de eso, “se logró cubrir el 100% de los estudiantes con una póliza de seguros de accidentes, así como desarrollar de manera virtual jornadas escolares complementarias y el Programa de Atención Integral a la Niñez. También se desarrollaron campañas de búsqueda activa casa por casa, con el propósito de vincular a los menores desescolarizados al sistema educativo”.

A nivel local, estas estrategias se pudieron observar en programas como ‘Mi escuela mi lugar favorito’, ‘Me alimento y aprendo’ y ‘Únicos e inagotables’. De acuerdo con la directora de cobertura educativa del Distrito, estas iniciativas también permitieron realizar “procesos de auditoría de matrícula para conocer la situación de cada niño en colaboración con directores de grupo” y “conocer de primera mano la situación de las poblaciones de víctimas, migrantes, personas con discapacidad, de culturas minoritarias y en procesos de restablecimiento de derechos, entre otros”.

Una última táctica a resaltar fue la entrega de kits educativos y equipos electrónicos que permitieron a los alumnos continuar con las jornadas académicas. Por su parte, la ministra de Educación María Victoria Angulo resaltó la colaboración con las autoridades locales y la creación de programas como ‘Este cuento es tuyo’, cuyo fin fue integrar a los padres al proceso de enseñanza para ejercer un acompañamiento adecuado. Le puede interesar: Se han puesto en marcha estrategias para prevenir deserción: Mineducación.

La deserción escolar en pandemia fue la más baja de los últimos años, según las cifras oficiales.

La deserción en el mundo

De acuerdo con la Unesco, para el 2020 se proyectaba “una pérdida de matrícula del 2,8 %. Según las mismas proyecciones, el nivel de primaria podría perder el 0,27% del alumnado y el de secundaria, el 1,48%, lo que equivaldría a 5,2 millones de niñas y 5,7 millones de niños que dejarían los estudios en ambos niveles”.

La misma organización advierte que “desde el inicio de la pandemia, las escuelas han estado cerradas por completo durante una media de 3,5 meses (14 semanas). Esta cifra se eleva a 5,5 meses (22 semanas), equivalente a dos tercios de un año académico, si se tienen en cuenta los cierres de escuelas en zonas localizadas”.

Los niños que abandonan su proceso educativo presentan grandes desventajas en el mercado laboral respecto de aquellos que progresan al menos hasta terminar el bachillerato, pues los requisitos para diferentes puestos de trabajo se han vuelto más estrictos, requieren de asistencia especial y muchos esfuerzos adicionales para recuperar toda la información que dejarán de adquirir mientras están por fuera del sistema educativo. En consecuencia, tienen menos posibilidades de salir de la pobreza en un futuro y de conseguir trabajo digno.

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