Energía y gas


La evolución de la centrales térmicas de frente al medioambiente

El compromiso de los gobiernos con la disminución de la contaminación y el fomento de energías limpias impone un nuevo escenario en la producción energética.

TANIA FLÓREZ DECHAMPS

20 de septiembre de 2020 12:00 AM

La necesidad global de adoptar métodos de producción amigables con el medioambiente y sostenibles, exige que prácticas centenarias como la generación de energía a partir de combustibles fósiles como el carbón, se deban redefinir.

Para cumplir con esta responsabilidad, que comparten los gobiernos y las empresas privadas, se exploran alternativas que cumplan con los estándares internacionales a favor del medioambiente y contribuyan a alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

En el contexto internacional, el gas natural como combustible en la generación de energía eléctrica es la tendencia para las centrales térmicas, según lo explica Iván Martínez Ibarra, exviceministro de Infraestructura y presidente de Egal, empresa que desarrolla proyectos de energías renovables.

“Las plantas térmicas a carbón se están desamantelando en los países desarrollados. El desafío es que usen un combustible de transición como el gas natural, que es el menos contaminante”, indica Martínez Ibarra.

El gas natural genera menos gases efecto invernadero y provoca menos partículas en el aire, por lo que es un combustible más amigable con el medioambiente que el carbón y el petróleo.

En Colombia, el parque térmico aportó el 33 % de la energía eléctrica demandada en el primer semestre de este año y la mayoría de esta procede de plantas a gas natural, según datos de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg).

Según Martínez, este combustible puede servir de transición hacia un escenario ideal de producción de energías limpias como la solar y eólica.

Disponibilidad del gas natural

Además de ser menos dañino con el medioambiente, el gas natural ha sido esencial en el papel de las centrales térmicas como respaldo y garantía de la producción energética, aún en tiempos de sequía cuando bajan los niveles de los embalses y se compromete la producción de las centrales hidroeléctricas.

Para lo anterior, es el vital la disponibilidad del gas natural que requieren las centrales térmicas. En la costa Caribe está la terminal de regasificación de gas natural licuado (GNL) de la Sociedad Portuaria El Cayao (SPEC LNG), que presta servicios a las principales centrales térmicas de la región, desde su terminal portuario ubicado en Barú.

SPEC LNG, que forma parte de Promigas, respalda cerca del 60 % de la capacidad nacional de generación térmica a gas, con la flexibilidad necesaria para responder eficazmente al consumo variable y poco predecible que supone la generación térmica.

“La terminal de SPEC LNG tiene una capacidad de almacenamiento de 170.000 metros cúbicos de GNL y una capacidad de regasificación de 400 millones de pies cúbicos día de gas natural, suficientes para atender el 20 % de la demanda de energía eléctrica del país”, indicó José María Castro, gerente general de SPEC LNG.

En lo corrido del 2020, SPEC LNG duplicó las cifras de su operación con respecto al año anterior cuando recibió seis cargamentos con 355.000 metros cúbicos de GNL y entregó más de 5.800 millones de pies cúbicos de gas natural a las generadoras térmicas; hasta ahora ha recibido 13 buques con más de 570.000 metros cúbicos de GNL, y entregado más de 10.900 millones de pies cúbicos de gas natural a las principales centrales térmicas del país.

En el primer semestre de este año y con el nivel de los embalses en el 32 %, esta terminal respondió con flexibilidad en la entrega de gas natural para que la generación térmica cumpliera con la demanda de energía eléctrica del país.

Energías limpias: en crecimiento

En concordancia con los planes internacionales de sociedades más sostenibles, las energías limpias están creciendo a nivel mundial. Los datos de la Agencia Internacional de Energías Renovables señalan que en 2019, la energía solar y eólica aumentaron su capacidad en un 72 %.

China, Japón, Estados Unidos, España, y Alemania fueron algunos de los países que más crecieron en capacidad en cuanto a la energía solar.

Aunque en Colombia hace falta mucho camino por recorrer en producción de energías renovables, desde el 2014 el Gobierno estableció beneficios tributarios que fomentan el desarrollo de estas.

Iván Martínez señala que “en Cartagena está la planta solar Bayunca 1, hay otras en la entrada de Santa Rosa, en Yumbo, Valle del Cauca y en El Paso, Cesar, entregando energías limpias a precios accesibles, lo que hace que estas sean una realidad en el país”.

Resalta que la misión de los ciudadanos, hacia un consumo responsable de energía, es exigir a sus operadores de red que ofrezcan energía sostenible con el fin de que estos se vean en la obligación de comprarla a los proveedores.