Energía y gas


[Opinión] La importancia estratégica del gas natural

NICOLAS PAREJA BERMÚDEZ

26 de abril de 2021 12:00 AM

El gas natural es pieza clave para la seguridad energética del país. Su aporte al movimiento de poderosas turbinas en las plantas de generación de energía eléctrica que soportan y respaldan al Sistema Eléctrico Colombiano; o a las plantas industriales que mueven sus complejas máquinas de producción de toda clase bienes, incluidas materias primas; o para el consumo en los hogares y negocios a lo largo y ancho del suelo patrio, hacen de este recurso un elemento indispensable para el normal desenvolvimiento de las rutinas individuales y de la vida en sociedad.

Pero lo que puede significar esta industria para la reactivación económica justo en tiempos de la profunda crisis causada por la propagación del COVID-19 resulta sorprendente. Las proyecciones inmediatas indican que el sector destinará nada menos que $2,9 mil millones de dólares en más de 100 proyectos que esparcirán riqueza, tributos y más de 20 mil empleos que contribuirán a disminuir la presión que las medidas por la pandemia han descargado en la asistencia estatal.

El sector privado, del cual hacen parte los empresarios del gas natural, confirma así el papel sustancial que juega en la recuperación de la estabilidad económica nacional, con la ventaja adicional de que, en este renglón específico, el uso de este recurso está asociado al crecimiento limpio y sostenible.

Es plausible que de entre esos proyectos se cuenten desarrollos para 363 municipios, a los que se llevará gas natural en beneficio de al menos 366 mil familias de bajos recursos, a través de la construcción de conexiones que se financiarán con recursos del Fondo Especial Cuota Fomento, en otra alianza beneficiosa entre Estado y sector privado.

Es claro que el país tiene que hacer su mejor esfuerzo para garantizarnos a todos, consumidores en los hogares, en locales comerciales y fábricas, el abastecimiento de este recurso natural a mediano y largo plazo; por eso, es sensible al interés general la continuidad de proyectos de exploración tanto a nivel continental como costas afuera (offshore). Por supuesto, se entiende que preservando el medio ambiente.

Es conveniente entonces que a nivel regional y local se acompasen los planes de desarrollo y la gestión gubernativa con esos propósitos nacionales. Se resalta, por ello, el compromiso expresado por el gobernador de Bolívar, Vicente Blel Scaff, con la inclusión de obras de infraestructura en el plan de reactivación del departamento para la promoción de nuevos empleos y una mejor disponibilidad y acceso a este servicio público domiciliario. Pero también será definitivo para la atracción de la inversión nacional y extranjera, por cuanto sin una garantía de suministro ininterrumpido y sostenible de gas natural, no pocos empresarios con alto nivel de capitales descartarán a Bolívar y a la región Caribe como destinatarios de proyectos que se fijarán en otros lares.

Por ventura, tenemos en nuestra jurisdicción la primera terminal de regasificación de gas natural licuado (GNL) del país, a cargo de la Sociedad Portuaria El Cayao, que ha brindado tranquilidad a la nación en punto de seguridad energética para el suministro de gas natural a nuestras generadoras térmicas, lo cual supone un gran soporte para eventos de racionamiento de energía eléctrica.

No cabe duda, entonces, que la industria del gas natural está llamada a propulsar la reactivación económica del país, y en El Universal reconocemos su apreciable aporte.

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