Violencia vicaria: el terror para madres e hijos

Estas agresiones ocurren frecuentemente como forma de “venganza” y nacen cuando un hombre ve a su familia como su posesión.

MARTÍN CARVAJAL CHAMORRO

25 de noviembre de 2022 12:00 AM

Gabriel González Rodríguez fue asesinado por su padre, el 4 de octubre de 2022. Tenía cinco años. A pesar de las apariencias, él no era la víctima principal del siniestro: Gabriel González sénior quería lastimar a su exesposa, Consuelo Rodríguez, quien se había separado de él hacía unos meses, y lo hizo matando a su hijo, que en vida estaba bajo la custodia de los dos. Casos como este hoy tienen un nombre específico: violencia vicaria.

La Real Academia Española define “vicario” de la siguiente manera: “que tiene las veces, poder y facultades de otra persona o la sustituye”. Es decir, que los episodios de violencia vicaria son aquellos donde el maltrato a los hijos sustituye el maltrato directo a la esposa, usualmente en contextos donde ella busca separarse de su pareja o guardar distancia de él: una mezcla de violencia de género, abuso infantil y violencia intrafamiliar.

Perfil del victimario

Estos agresores suelen ser posesivos, agresivos y tienen una historia de maltrato, ya sea físico o psicológico. Como ya se mencionó, este tipo de violencia tiende a darse en respuesta a casos de separación; el agresor, que puede padecer de inseguridad o narcisismo, percibe el distanciamiento de su pareja como una ofensa o agravio, por lo que decide tomar venganza e instrumentaliza a los hijos (sean de él también o no) para causar daño a la mujer.

El agresor ve a su pareja y a los niños como propiedades.

En otras palabras, el agresor ve a su pareja y a los niños como propiedades y convierte a su (ex) esposa en una victimaria que busca humillarlo, especialmente si ella se queda con la custodia completa de los menores. Es importante notar que lo contrario también ocurre (madres que lastiman a sus esposos a través de su hijos).

De acuerdo con el estudio “Violencia vicaria: un golpe irreversible contra las madres”, publicado en España en el 2021 y centrado en aquellos casos que terminaron con filicidio, la gran mayoría de estos episodios ocurren cuando el padre está en régimen de visitas (40 %) y en el preciso momento en que esta se lleva a cabo (44 %). En consecuencia, también tienden a ocurrir en la propia casa del asesino (42 %).

Ante la ley

En Colombia, la violencia vicaria no está tipificada como un delito y, por lo tanto, su incidencia tampoco está cuantificada. De acuerdo con el abogado Jimmy Jiménez Meneses, especializado en Derecho de Familia, “de acuerdo con la Ley 2126 del 2022, las medidas de protección deben garantizar una respuesta oportuna e integral ante la amenaza o materialización de la violencia en el contexto familiar. Lamentablemente, han sido muchos los casos en Colombia en los que las medidas de protección se dan únicamente a la madre, y esto, si la víctima presenta pruebas lo suficientemente sólidas para solicitar dicha medida”.

Este crimen sí está reconocido formalmente en España. En América Latina, Argentina lo reconoce bajo la modalidad de “feminicidio vinculado”, mientras que en México se han hecho esfuerzos por reformar el código penal para tipificarlo.