Puertos y zonas francas, la dupla clave para la competitividad

La relación entre ambos sectores es esencial para llamar la atención de empresas extranjeras que buscan movilizar, almacenar y transformar sus materias primas con la mayor rentabilidad posible.

TANIA FLÓREZ DECHAMPS

27 de octubre de 2020 12:00 AM

Una ubicación estratégica para el comercio marítimo y toda una cadena logística para almacenar, transformar las materias primas y reexportarlas con beneficios tributarios, es un gran atractivo para los empresarios extranjeros, por ende una oportunidad para que las ciudades con puertos aumenten su competitividad.

Es por ello que articular los puertos y zonas francas es un estrategia que ciudades como Cartagena deben aprovechar porque atrae la inversión extranjera, emplea a la mano de obra local, permite la transferencia de tecnología y promueve el comercio exterior.

Según datos de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), hay 117 zonas francas declaradas en 19 departamentos de Colombia, que generan más 220 mil empleos y que han hecho inversiones por $54 billones, el triple de los compromisos adquiridos.

“Las zonas francas son una apuesta estratégica en muchos países de América Latina, entre ellos Colombia (...) Son nuestra principal apuesta de política industrial para la inserción de Colombia dentro de la cadena global de valor”, señala Bruce Mac Master, presidente de la ANDI (Puede leer: Esto es lo que tiene que hacer para que su empresa ingrese a una zona franca).

Por otra parte, las zonas portuarias de Colombia movilizaron 195 millones de toneladas en 2019 y de estas, 173 millones fueron a través de la región Caribe, es decir, el 88,9 %. Cartagena fue la segunda zona portuaria con mayor participación en el movimiento de carga con 41,8 millones de toneladas, (el 21,5 %) y tuvo un crecimiento del 4,9 % con respecto a 2018, que se traduce en 1,9 millones de toneladas más, según los datos de la Superintendencia de Transportes.

Cartagena, entre los mejores

Édgar Orlando Martínez, director de la Cámara de Zonas Francas de la ANDI, señala que “gracias a las zonas francas y a las inversiones que han realizado más de 1.000 empresas instaladas en ellas es que la producción de bienes colombianos se exporta a diferentes mercados. En el período de enero a mayo de 2020 el superávit de las zonas francas fue de USD 465 millones FOB, con lo que mantienen su nivel exportador. Las de mayor participación fueron Barranquilla, Cartagena, Palmaseca y Cencauca”.

El último ranking de conectividad, publicado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCDTA), el puerto de Cartagena es el mejor conectado de Latinoamérica, logrando el lugar 29, de entre 50 puertos de todo el mundo. Esto es por las conexiones directas que tiene con 130 puertos.

La gran ventaja de los puertos francos

La norma colombiana permite que los puertos, con el cumplimiento de ciertos requisitos, sean también zonas francas permanentes especiales concediéndoles así los beneficios tributarios, lo que potencializa su actividad de comercio exterior.

“Las zonas francas o puertos francos son áreas de extraterritorialidad aduanera en las que un producto puede importarse físicamente, procesarse y luego reexportarse sin estar sujeto a derechos de aduana. También son lugares de excelencia logística operativa. Las zonas francas de Dubai, Singapur, Tánger-Med son algunos ejemplos”, explica Alexandre Lavissière, profesor en Kedge Business School (Francia) y consultor del Banco Mundial, en una publicación de la revista Mundo Empresarial (Para más información: Si hay zonas francas, hay desarrollo empresarial).

Lavissière señala que las experiencias de Mauricio (África), Taiwán (Asia) y Malta (Europa) muestran que los puertos francos son una palanca poderosa para desarrollar y capturar flujos.

“La mayoría de los puertos principales del mundo tienen un puerto franco. El volumen generado por estos puertos justifica la creación de zonas especiales – zonas francas. De hecho, se observa que el puerto franco sirve como un “hub” de la cadena de suministro”, puntualiza el profesor.