Salud


Enfermedades mentales en adolescentes: 10 señales de alerta

Ciertos cambios en los jóvenes pueden ser indicios de que necesitan ayuda profesional, por eso es vital que los padres de familia estén atentos y no minimicen los signos de alerta.

TANIA FLÓREZ DECHAMPS

24 de noviembre de 2020 12:00 AM

Si la idea de que su hijo adolescente sufra de ansiedad, estrés o depresión le parece descabellada, podría poner en riesgo la salud mental del menor al no ofrecerle a tiempo la atención medica que requiere.

El 50 % de las enfermedades mentales comienzan antes de los 14 años y la depresión es la tercera más común entre los menores de 19 años. Este y otros trastornos pueden llevar al suicidio, que es la segunda causa de muerte entre los 15 y los 29 años o desencadenar adicciones y trastornos alimenticios, según información de la Organización Panamericana de Salud (OPS).

“En la adolescencia y los primeros años de la edad adulta se producen muchos cambios. Puede ser una época apasionante, pero también ser causante de estrés o aprensión. En algunos casos, si no se reconocen y controlan estos sentimientos se originan las enfermedades mentales”, indica la OPS.

La organización internacional señala que el contexto actual también altera la salud emocional de los niños y jóvenes: “El uso cada vez mayor de las tecnologías en línea puede generar tensiones adicionales (....) hay muchos adolescentes que viven en zonas afectadas emergencias humanitarias, como conflictos, desastres naturales y epidemias, que son particularmente vulnerables a la angustia y las enfermedades mentales” (Lea también: ¿Qué preocupa a los jóvenes en medio de la pandemia?).

¿Qué son y cómo detectarlas?

Gina Roa, coordinadora médica de la clínica La Misericordia, explica que “las enfermedades mentales son una alteración de tipo emocional y/o de comportamiento donde se ve afectada la emoción, la motivación, la cognición, la conciencia, la conducta, la percepción, la sensación, el aprendizaje y el lenguaje”.

Lo anterior – de acuerdo con la especialista - dificulta la adaptación al entorno cultural y social. Además de la depresión y ansiedad, el trastorno bipolar y la esquizofrenia son otras de las enfermedades mentales que pueden desarrollarse desde la niñez o la adolescencia. Sin embargo, quienes las padecen no reciben atención médica tempranas porque no se reconocen los signos de alerta, que pueden atribuirse a los cambios propios de la pubertad.

Dentro del POS

Si considera que su hijo o cualquier otro familiar requiere de atención médica especializada, recuerde que su EPS está en la obligación de brindarle este servicio.

“Las nuevas directrices del Plan Obligatorio de Salud están dirigidas de forma prioritaria a niños, adolescentes y a la tercera edad, considerándose como las esferas más importantes del núcleo familiar y que están más expuestas a las enfermedades mentales”, puntualiza Roa (También puede leer: Día mundial de la salud mental: todos podemos ayudar).

¿Cuándo acudir al especialista?

La especialista de la clínica La Misericordia entrega estas 10 señala de alarma para tener en cuenta y acudir a un profesional:

• Cambios en el estado de ánimo: preste atención a los sentimientos de tristeza y al retraimiento que duran al menos dos semanas u otros cambios del estado de ánimo notables que causen problemas en las relaciones en el hogar o en la escuela.

• Sentimientos intensos, de miedo abrumador, sin motivos.

• Cambios de conducta: estos incluyen cambios drásticos en el comportamiento o en la personalidad, además de acciones peligrosos o fuera de control.

• Dificultad para concentrarse o mantenerse quieto; estos signos pueden provocar un bajo rendimiento en la escuela.

• Pérdida de peso, falta de apetito repentina, vómitos frecuentes o el uso de laxantes pueden indicar un trastorno de la alimentación.

• Síntomas físicos: en comparación con los adultos, los niños con trastornos de enfermedad mental pueden presentar dolor de cabeza y de estómago en lugar de tristeza.

• Daño físico: una afección de la salud mental puede derivar en lesiones autoinfligidas (lo que se conoce como cutting, laceraciones en piel con objetos cortantes).

• Abuso de sustancias: algunos niños y adolescentes consumen drogas o alcohol para tratar de sobrellevar lo que sienten.

• Falta de motivación: una actitud extremadamente pasiva y falta de iniciativa para realizar acciones muy elementales puede ser una señal de enfermedad mental.

• Amigos imaginarios: este es un grupo de síntomas difíciles de detectar, ya que los niños tienden a mostrar pensamiento mágico y disfrutan fantaseando con situaciones ficticias.

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