El periodismo positivo también vende

Rubén Darío Álvarez
Cartagena

Rodrigo Ramírez Pérez, director de www.vamosaandar.com.// Rubén Darío Álvarez - El Universal.

“Asumir el periodismo positivo es tener una actitud positiva. Es decir, más allá de publicar los hechos que nos den esperanzas, es poder despertar en la gente la energía que los estimule a evitar los estados depresivos que genera la información negativa. Y, sobre todo, tener una posición respetuosa desde la comunicación con quienes son protagonistas de las calamidades”.
De esa manera se expresa el periodista cartagenero Rodrigo Ramírez Pérez, quien, después de ejercer la labor reporteril para radio, televisión y prensa, decidió fundar su propia página web llamada www.vamosaandar.com, donde promociona lo que él bautizó como el “periodismo positivo”, una manera de exaltar hechos que generen alegría, optimismo y esperanzas, aún en medio del caos que viven la ciudad y el país.
Ramírez Pérez accedió a dialogar con El Universal sobre esta labor que, por el momento, parece única en esta capital.

Una lucha nunca solitaria

¿Como se originó lo del periodismo positivo?
-Hace más de 10 años, exactamente una vez que estaba leyendo el periódico El Tiempo, donde, en la primera plana, publicaron un titular escandaloso a 6 columnas, cuya nota hablaba de las masacres perpetradas por el jefe paramilitar Jorge Cuarenta. Al lado de esa nota, y a una columna, se hablaba de un joven oriundo de las sabanas del departamento de Sucre, quien ese año había sido nombrado el mejor bachiller de Colombia. El joven era tan buen estudiante que le aprobaron dos becas para sendas carreras en  universidades cartageneras. Pero lo que me pareció indignante fue que la noticia de Jorge 40 tuviera más espacio que la del estudiante. Me dije: mientras siga predominando este manera informar, continuaremos viviendo en un país pesimista y desesperanzado. En ese momento yo conducía un radio noticiero llamado “Acento”; y, después de ver la noticia de El Tiempo, me propuse manejar solo noticias positivas. Tocábamos la noticia judicial, pero sin tanta preponderancia y  despojándola de la jerga policiva, porque considero que cuando uno usa términos agresivos y burlones  como “acribillado”, “desguasadero”, “jíbaro”, etc., está contribuyendo a la violencia. Y mucho más cuando exaltamos a personajes que en realidad deberíamos condenar al bajo perfil, en vez de hacerle apología al delito. Con esa filosofía nació nuestra página web www.vamosaandar.com, que ya cumplió cinco años de existencia.
En estos tiempos.

¿Cómo puede sobrevivir un medio informativo solo con noticias positivas?
Lo mismo que un medio digamos que “normal”, aunque no niego que posisionar vamosaandar.com resultó duro, porque, naturalmente, hubo gente que no creyó en el proyecto, ya que nuestro periodismo ha creado un mercado de lo adverso, de lo truculento. Pero eso no nos hizo cambiar de idea, y logramos que algunas personas y empresas creyeran en nosotros y nos apoyaran económicamente. A nivel de medios, desde Centroamérica (cosa que nos sorprendió), nos han escrito catalogándonos como los promotores del periodismo positivo, y nos identifican como un modelo de comunicación que busca construcción de ciudadanía. Muchas de las empresas que nos apoyan son generadoras de noticias positivas, como también algunas entidades públicas, que, igual, han creído en nosotros. Colegas de otros medios nos consultan con relativa frecuencia sobre cómo asumir un postura en situaciones que resultan negativas. Sin ser psicólogos de la comunicación, les explicamos cómo enfrentar y aventajar esas coyunturas. Ese es el valor agregado que nos da la vida al comunicar para construir ciudadanía.
De todas maneras, ustedes son periodistas.

¿Cómo hacen entonces para tratar los hechos vergonzosos del poder público y privado?
Esas temáticas las manejamos en nuestra página editorial, desde la opinión nuestra hasta la opinión de nuestros columnistas, pero manteniendo siempre el criterio del respeto y la moderación. En ese sentido, nos reservamos el derecho de publicar o no una columna. Si vemos que ese columnista está utilizando un lenguaje agresivo, atacador e irrespetuoso, le pedimos que modere ese tratamiento, si desea que le publiquemos. En cuanto a nuestras editoriales, donde fijamos nuestra posición sobre diversos temas, tratamos de, si el hecho es muy vergonzoso, mostrarlo como ejemplo de lo que no debe hacerse y, a la vez, señalamos lo que debió hacerse. Es decir, la intención es siempre generar sentimientos de esperanza en nuestros lectores. Fijamos nuestra posición, pero con respeto y sin malas intenciones.
En esas condiciones, quien quiera dedicarse al periodismo positivo debe ser un periodista independiente...
Yo pensaría que sí. Afortunadamente ya existen los medios alternativos, y eso permite que la libertad de expresión esté en su máximo punto. Eso también ha hecho inevitable, hablando de las páginas web y las redes sociales, que cada cual opine como le dé la gana y el otro se defienda de la misma forma, pero hasta eso es respetable, aunque uno no lo comparta. En el caso de vamosaandar.com no nos cerramos a que la gente opine, pero sí mantenemos el criterio de abrir el foro con los comentarios que guarden el respeto y la coherencia de una discusión decente. Es probable que no estemos de acuerdo con algunas opiniones, pero las publicamos, si se apegan a la línea del respeto.
¿Cartagena es generadora de noticias positivas?
Sí lo es. Pero debo decir que durante todos estos años se ha creído que el único que genera noticias positivas es el sector turístico, y no es así. Nosotros tratamos de exaltar las noticias positivas de todos los sectores de la ciudad y del departamento. En un ámbito más amplio, exaltamos noticias positivas a nivel regional, nacional e internacional. Pero, hablando de Cartagena, nos parece positivo que la industria turística crezca, pero también que un grupo de jóvenes en riesgo se dedique a cambiar de vida buscando la mejoría para sí y para su comunidad. Nos parece positivo que la Alcaldía y la Gobernación adelanten muchas obras, pero también que los líderes comunales y las organizaciones no gubernamentales saquen la cara en pro de los menos favorecidos, etc. Los hechos positivos están al lado de los negativos, solo que estos últimos hacen más ruido, y por eso se cree que venden más. Pero el periodismo positivo también vende.
Hablando del poder público.

¿Cómo hacer periodismo positivo con él, sin que parezca lambonería?
Lo que pasa es que si tú te dedicas a exaltar que el alcalde o el gobernador, o cualesquiera de sus funcionarios, pavimentaron una calle, repararon un alcantarillado o inauguraron un frente de seguridad, no estás haciendo periodismo positivo, simplemente te estás convirtiendo en el jefe de prensa de ellos. Que un mandatario haga obras es importante, pero no tiene que ser renglón importante en tu agenda periodística, porque se supone que para eso lo elegimos y para eso le pagamos. Pero si exaltas que esos mismos funcionarios emprendieron una labor quijotesca en procura de que la gente cambie de mentalidad y aprenda a hacer respetar sus derechos, a amar la ciudad, a ejercer verdadera política, a hacer más presencia en las decisiones trascendentales que nos afectan, eso debe exaltarse en los medios como la auténtica noticia positiva.
¿Siempre hay noticias positivas para actualizar la página diariamente?
Todos los días, y de todas partes, nos llegan correos cuyos remitentes los consideran altamente positivos, pero nuestra tarea consiste en evaluarlos, en indagar de dónde provienen y qué intereses se mueven detrás. La idea es no convertirnos en caja de resonancia de nadie, ni seguirle el juego a quienes pretendan darse buena imagen con nosotros. Con esa labor de selección, de 150 correos que nos lleguen nos quedan unos diez, a los cuales también les hacemos seguimiento. Si vemos que se trata de una labor verdaderamente meritoria, la exaltamos y hasta la enriquecemos, pero le seguimos haciendo seguimiento en los días subsiguientes.