Mujeres por la patria y por la tierra

Rubén Darío Álvarez
Cartagena
Ofelia Castillo, Directora de Tierra Patria.

El grupo apoya las manifestaciones de otras organizaciones de mujeres en Bolívar.

“Tierra Patria” es el nombre de la fundación que, desde hace 15 años, dirige la periodista cartagenera Ofelia Castillo Pérez, quien defiende y propaga los derechos humanos entre niños, jóvenes y adultos de Cartagena, Bolívar y el resto de Colombia.
Castillo Pérez suele especificar que se trata de un grupo de gestoras culturales que hacen pedagogía para la paz y los derechos humanos a través de las diferentes manifestaciones del arte, de la lúdica y los deportes.
Empezó trabajando en los barrios populares de Cartagena, pero sobre todo en los más vulnerables como El Pozón y Nelson Mandela, entre otros, en donde se desarrollaron algunas acciones en pro de la niñez y las mujeres.
En ese orden de ideas, tal vez las actividades más significativas fueron “Un viaje infantil por la igualdad en Cartagena de Indias”, proyecto piloto que pusieron en marcha para comprobar la supuesta existencia de situaciones discriminatorias entre negros, blancos, indígenas y sirio-libaneses.
En esa ocasión lograron que niños residentes en barrios como Manga, Bocagrande y Castillogrande se reunieran con infantes de El Pozón, Mandela y el cabildo indígena de la vereda Membrillal, jurisdicción del corregimiento de Pasacaballos.
“Lo primero que se nos ocurrió -cuenta Ofelia- fue vestirlos a todos con el mismo modelo de ropa y color, y ponerlos a jugar y a consumir los mismos alimentos. Al principio, los niños de los barrios vulnerables se intimidaron, pero poco a poco se fueron integrando, sobre todo cuando les comentamos que ellos podían vivir en diferentes lugares y con dinámicas distintas, pero, a nivel de derechos humanos, todos eran iguales”.
Luego de esa experiencia, el grupo tuvo otro acercamiento con los barrios populares, pero esta vez con los líderes comunales con quienes diagnosticaron que, a pesar de sus deseos de trabajar por la comunidad, aún no tenían las herramientas precisas para dirimir conflictos al interior de las juntas de acción comunal, en los distintos niveles de sus propios barrios, ni mucho menos cómo hacer que las administraciones locales cumplan con lo que les corresponde.
“En este caso, la tarea fue capacitarlos en empoderamiento, emprendimiento, incidencia política, derechos humanos y resolución de conflictos. Sin embargo, no podemos decir que ya los citados problemas desparecieron, pero sí que sus protagonistas saben cómo resolverlos”.
El radio de acción de S Tierra Patria se amplió con el siguiente ejercicio. Se llamó “Cien experiencias de participación ciudadana y pedagogía electoral”, que se desplegó en 28 municipios de la Región Caribe, “donde, según los indicadores nacionales, el Caribe colombiano estaba entre las regiones más ignorantes en materia de procesos políticos, con altos niveles de inconsciencia y vulnerabilidad”.
A partir de este ensayo el grupo, que empezó integrado por hombres y mujeres, se constituyó en una organización de mujeres enfocadas hacia la temática afro, pero no solo en los barrios subnormales de Cartagena sino también dispuesta a participar en todos los procesos sociales que tuvieran lugar en la Nación.
Es así como ahora hacen parte de la Coordinación Nacional Afrocolombiana, de la Alianza Post Londres y de la Coordinación Colombia-Europa-USA, instancias desde las cuales el grupo instruye a mujeres para que participen en la toma de decisiones de las administraciones públicas de sus propias ciudades.
De esa forma, Tierra Patria ha participado en la adopción, por parte del gobierno colombiano, de la Corte Penal Internacional; de la elaboración del Plan Nacional de Derechos Humanos; de espacios de concertación y diálogo tripartito entre la cooperación internacional, el gobierno y la sociedad civil.
“En este momento, estamos diseñando el proyecto ‘Construcción de memoria histórica de mujeres afrocolombianas y víctimas del conflicto armado’, a través de la elaboración de costuras de la memoria”.
Pero Ofelia Castillo insiste en que lo primordial es la gestión cultural, instancia que les ha permitido crear y sostener el Cineclub Charlot, Fútbol para la convivencia pacífica y Madres famis de Nelson Mandela.
los talleres de costura también son un tertuliadero para contar historias de la ciudad y el departamento.