Farándula


Ariel Amaya, un talento de Turbaco para el mundo

El artista bolivarense ha participado en las mejores agrupaciones del país.

REDACCIÓN FARÁNDULA

09 de octubre de 2020 04:25 PM

El turbaquero Ariel Amaya Marrugo ya cumplió dos años radicado en la ciudad de New Jersey; y, mientras se desempeña en los oficios por horas que asumen todos los inmigrantes, también percuta los instrumentos que aprendió a tocar en su pueblo desde los 12 años.

Desde hace 42 años, Amaya tiene el poderío para defenderse con las congas, los bongoes, las maracas, las claves, las timbaletas y todo lo que necesite golpes para crear y recrear un ritmo.

De hecho, en los años 80 del siglo pasado, fue uno de los artífices de los aires con sabor afrocaribeño que imprimieron orquestas como “Inéditos de Colombia”, Nando Pérez e “Hijos del Sol”, todas nativas de Cartagena; pero también tuvo la oportunidad de aportar nuevas dinámicas a los conciertos de la barranquillera Orquesta Bananas.

“Antes de que yo llegara a esa agrupación -rememora--, sus conciertos eran muy planos. Entonces, se me ocurrió aplicar toda la experiencia que había vivido con los Inéditos, a nivel de tarimas; y fue así como Bananas, además de estar pegada en la radio, también se daba el gusto de ofrecer presentaciones emocionantes”.

Con experiencia

También tuvo tiempo de aprender y aplicar en la moda del vallenato romántico, que en los años ochenta hacía furor en la Región Caribe y algunas partes del resto de Colombia.

Ese periplo tuvo lugar en las agrupaciones de Mario Zuleta y Miguel Cabrera; y ‘El sentimiento vallenato’, de Guillo Cepeda y Fernando Oviedo, cuando los amantes de los paseos almibarados lloraban al son de “Aún solo”, una elegía que se quedó como clásica del vallenato moderno.

Hace dos años partió hacia Estados Unidos cargando los diez congos de oro que se ganó con los Inéditos, pero sobre todo el conocimiento del sabor latino que tanto es apreciado en el mercado anglo.

Eso le permite ahora ser el percusionista de gentes como “Palenke Soultribe” y “Kaloa Music”, grupos de música alternativa, que amontan visitas en las redes sociales.

De vez en cuando recupera su memoria vallenata cuando aparecen las giras de cantantes como Alex Manga y Nelson Velásquez; y agrupaciones como “Los embajadores del vallenato” y “Las musas del vallenato”.

Con ellos ha recorrido las discotecas latinas de Brooklyn Manhattan, Nedward y Boston. “Pero mi sueño es radicarme en Nueva York Miami, que son los epicentros de la música mundial, teniendo el sabor latino como innovación para todo”, dice con entusiasmo.