Farándula


EE. UU. describe al cantante R. Kelly como “depredador”

Robert Sylvester Kelly es acusado por la Fiscalía del Distrito Este de Nueva York de delitos de crimen organizado, coacción y transporte de mujeres y niñas.

EFE

19 de agosto de 2021 11:09 AM

El juicio por tráfico sexual contra el cantante R. Kelly, apodado “el rey del R&B” en la década de los 90, comenzó este miércoles en Nueva York con los alegatos de apertura de la Fiscalía federal, que lo describió como un “depredador” al exponer sus interacciones con varias mujeres y niñas.

Robert Sylvester Kelly, de 54 años, es acusado por la Fiscalía del Distrito Este de Nueva York de delitos de crimen organizado, coacción y transporte de mujeres y niñas para realizar actividades sexuales ilegales en Estados Unidos durante dos décadas, cargos similares a los que afronta en Chicago, donde estuvo entre rejas desde su detención en 2019 hasta junio pasado.

“Este caso trata sobre un depredador que durante décadas usó la fama, al popularidad y una red de socios para engañar a chicas, chicos y mujeres jóvenes para sus propios fines sexuales”, dijo esta mañana en un tribunal federal de Brooklyn la fiscal adjunta María Cruz Meléndez, citada por el canal NBC News.

La fiscal expuso sus interacciones con seis mujeres y niñas -incluida Aaliyah, que falleció en 2001 en un accidente de avión- a las que se refirió por su nombre de pila y que tenían entre 16 y 22 años cuando sufrieron los supuestos abusos por parte del cantante, algunas de las cuales previsiblemente comparecerán como testigos en el proceso, de acuerdo con la prensa local.

Las autoridades señalaron que dos de las mujeres testigos aparecieron en el documental “Surviving R. Kelly” (Sobreviviendo a R. Kelly), que generó un fuerte escrutinio sobre el cantante y propició su imputación unos meses después.

En el juicio contra el autor de la famosa canción “I believe I can fly”, que durará aproximadamente un mes, será determinante el veredicto de un jurado formado por 7 hombres y 5 mujeres que permanecerán en el anonimato, en línea con otras medidas de privacidad como el veto de la prensa y el público en la sala.

La defensa de Kelly aprovechó su primera oportunidad de dirigirse al jurado para sembrar la duda sobre los futuros testimonios de las supuestas víctimas, sugiriendo que estarán llenos de “exageraciones” y “falsedades” hasta el punto en que “ni el gobierno será capaz de desenredar el lío de mentiras”.

El artista, que fue absuelto en 2008 en un juicio por pornografía infantil, se ha declarado inocente de los cargos y afirma que las jóvenes denunciantes eran seguidoras que “se morían por estar con él”, y que solo empezaron a acusarle de abusos años después, cuando el movimiento MeToo ganó fuerza.

Además de los cargos federales que afronta en Nueva York y Chicago, Kelly es objeto de acusaciones a nivel estatal en Illinois y Minnesota.

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