Farándula


Lorena Meritano habría enviado indirecta a su ex en plena entrevista

Luego de su polémica separación, la actriz de Pasión de gavilanes se refirió a Ernesto Calzadilla en medio de una entrevista con Día a Día.

EL UNIVERSAL

14 de septiembre de 2020 05:14 PM

Por estos días los actores de Pasión de gavilanes están de moda tras 17 años del estreno de la novela.

Una de las que sin duda ha dado de qué hablar y es muy recordada en redes es Lorena Meritano, quien interpretó a la odiada Dinora Rosales.

Este lunes, Día a Día, el matutino de Caracol Televisión entrevistó a Lorena, quien habló un poco de su vida actual y de su papel.

Aunque no contó muchos detalles de su expareja, Ernesto Calzadilla, si mencionó que ya no siente rencor por él y que por el contrario lo recuerda como una persona que amó mucho.

Pese a que no dijo nombre, Meritano dijo que tuvo una pareja que la cuidó mucho y la trató con todo el amor, pero que todo acabó después, esas palabras, para muchos, fueron una indirecta para Calzadilla, del que poco se sabe.

No cabe duda de que Lorena no guarda rencor por su ex, quien decidió dejarla cuando ella estaba en los peores momentos de su enfermedad.

La actriz argentina también reveló que con el tiempo aprendió a ignorar esos mensajes dañinos de seguidores en redes, pues una vez un usuario le dijo que su cáncer se debe a a la maldad que hizo en su papel de Dinora Rosales. Sin embargo, aprendió a hacer caso omiso.

“Hoy en día me escriben cosas muy lindas, pero empecé a recibir unos mensajes muy feos de ‘por eso le dio cáncer’, cosas horribles, y tuve que empezar a bloquear mucha gente. Eso no es nada, realmente, hay gente que está un poquito confundida, por no decir otra cosa”, dijo esta actriz argentina en conversación con Día a día.

Tras ganar su batalla contra el cáncer, Lorena se ha dedicado a llevar un mensaje de aprendizaje y sanación interior a esas mujeres que pasan por la enfermedad.

Hace poco lanzó su libro “Sobreviviente”, que es en buena medida el retrato de alguien tan humano que puede en un segundo perder todo, también de la abundancia, de las felicidades y tristezas, de la salud y la enfermedad en sus variadas presentaciones, el amor y el desamor y lo valioso que es la familia y esas raíces que nunca abandonan.