Farándula


Marbelle reconoce que es adicta al dolor

La ‘Reina de la tecnocarrilera’, está de vuelta con un nuevo tema con las características del género popular, cargado de sentimientos, despechos, amores y desamores.

COLPRENSA

31 de enero de 2020 09:17 AM

El retorno de Marbelle a la música no ha sido fácil, al contrario ha estado cargado de dificultades.

Después de terminar las grabaciones de la telenovela Amor Sincero (2010), que narró la historia de su vida y que ella misma protagonizó, tenía previsto regresar a los estudios de grabación y los escenarios, pero como ella lo relata “es muy difícil desligar la vida personal del trabajo, en este caso de la música, y eso me impidió hacer muchas cosas...”.

Ahora está de vuelta con Adicta al dolor, un tema con las características del género popular, cargado de sentimientos, despechos, amores y desamores.

Escrita por sus amigos Pipe Bueno y Gabo y Jonathan (de Pasabordo), la canción habla “de esas mujeres que ponemos en juego nuestra dignidad y amor propio por amar a alguien más”, comenta Marbelle, que anuncia que tras este sencillo vendrán más temas de este tipo.

“Vuelvo al ruedo con algo que la gente nunca había escuchado de mí, con una madurez vocal y profesional, con otros sueños, con más años y experiencias, que es todo un plus para un artista”, relata al hablar de sus metas, que están encaminadas a consolidar una carrera en el exterior, en especial en el mercado mexicano.

Lo popular

Desde que en 1996 lanzó el éxito Collar de perlas, bajo un género que se conoció como tecnocarrilera, el movimiento de la música popular en Colombia ha cambiado bastante, como la misma Marbelle dice. En ese entonces decían que “era música para los pobres y feos o para las cantinas, pero con el tiempo se fue metiendo en todas las clases sociales, en el sentir popular de lo que somos los colombianos, sin importar los estratos sociales”, relata, a través de la linea telefónica, desde su residencia en Bogotá.

Amante del reguetón, su música preferida a la hora del baile y la rumba, anota que “cuando nos dejan, nos ponen los cachos o sentimos una traición de amor siempre recurrimos a la ranchera, al bolero, a la balada, a la plancha, a esas canciones que nos permiten desahogar ese tipo de emociones”.

Para ella, la música popular está pasando por un momento de brillo y consagración, a la que por primera vez se le reconoce que es bien hecha. “Hay que respetar el género”.

Su hija

Si hay algo, más allá de su música que por estos días la emociona y la tiene feliz es el deseo de su hija Rafaella de seguir su camino artístico. Juntas están preparando las canciones con las que la joven se lanzará al ruedo.

“Ella ama la música. Es, definitivamente, lo que la mueve, ha estado preparándose para esto, he querido que todo fluya de manera tranquila, creo que después de mi lanzamiento en unos mesesitos estaremos conociendo algo de Rafaella”, dice, a la que vez que promete cantar juntas en algún momento.

Sobre las polémicas de las que es protagonista en las redes sociales, en especial cuando responde a las críticas que recibe, relata que para ella es muy difícil desligar su rol de artista con su vida personal. “Los músicos o los actores somos humanos y tenemos puntos vulnerables y cuando somos atacados lo más normal es que respondamos”. Reconoce que pese a que las redes sociales son una fuente importante para comunicarse, para contarle a la gente lo que está haciendo, para ella no son parte esencial de su vida, “dejémosle eso a los millenial”.

Sufrido y demorado ha sido el camino de vuelta a la música, pero igual sabe que estará lleno de éxitos y alegrías.