Farándula


Timø, la nueva generación del pop

Cantando con Bacilos se unieron dos generaciones del pop y en medio de la composición salió “Salvavidas”, un tema fresco que los identifica a ambos.

HEIDI LLANES

03 de diciembre de 2022 10:00 AM

Nuevamente las redes sociales son el punto de partida de un proyecto. Este espacio tan creativo y diverso parece ser el nicho de la nueva generación para exponer y encontrar propuestas de todo tipo, entre esas las musicales.

De allí salió precisamente el primer planteamiento de Timø, que a la postre se convertiría en una banda pop compuesta por el talento de Andrés Vásquez, Alejandro Ochoa y Felipe Galat, compañeros de estudios en la facultad de Música de la Pontificia Universidad Javeriana.

Los tres bogotanos dieron vía al proyecto en 2019, cuando una tarea les llevó a hacer su primera canción, al grabarla le vieron potencial y trascendió en el grupo de amigos, haciéndose viral. De esta manera “Bebamos” se convierte en la génesis de una banda que se suma a la escena musical nacional.

Timø es pop, de eso no hay duda, algunos temas llevarán un viso más tropical, otros le agregan toques de balada, y advierten que al escoger esa raíz, la trabajan a tal punto que se pueda evolucionar a lo de hoy, en eso han dado trascendencia a su sugerencia.

Letras sinceras que puedan surgir de una conversación, son parte de esa temática que acompaña la propuesta de Timø.

Y si se habla de esa evolución, se puede evidenciar que ha sido general, la pandemia los encerró físicamente, sin embargo, ese tiempo se aprovechó de la mejor forma, porque las ideas surgieron y se fueron plasmando en letras, música y grabaciones. (Lea aquí: Bacilos, con más creatividad y optimismo)

El experimento

Como todos los artistas, Timø tiene su sello de identidad y sin perder su originalidad asumen sus referentes, y en este caso, Bacilos siempre ha sido un modelo a seguir en cuanto a música, composición y la alegría que proyectan en cada trabajo. También se han sentido inspirados en Juan Luis Guerra, Vicente García y en urbano, Trapical Minds.

El proceso creativo de esta banda resulta interesante, los tres integrantes tienen gustos musicales muy diferentes y allí radica la diversidad que pueden ofrecer. Pueden pasar del rock al flamenco, y encuentran en esa complejidad la certeza de un buen resultado.

Las ganas de trabajar se comparten por igual, empezaron en un estudio improvisado adecuándolo con colchones para insonorizar y en ese proceso se crearon las primeras tres canciones que presentaron al público.

El tiempo no se perdió en pandemia, una rutina se estableció, conscientes de que una vez se diera la orden de salida, debían tener material para presentar, además, la musa hizo su aparición y viviendo juntos era más fácil aprovecharla.

De esta manera el confinamiento les permitió compartir por dos meses un espacio creativo que evolucionó ahora con la inversión en un estudio dotado de equipos, y aunque hacen básicamente lo mismo, las condiciones en materia de tecnología les han facilitado todos los procesos, permitiéndoles valorar lo que hicieron en sus inicios.

Al lado de Bacilos presentan “Salvavidas”, un tema que los identifica a ambos.
Al lado de Bacilos presentan “Salvavidas”, un tema que los identifica a ambos.

La creatividad

El proceso creativo es compartido y hasta Nico, su mánager, hace un aporte a las letras. La reunión de composición tiene una dinámica muy descomplicada, llegan a probar y en esa fase han salido muchas canciones, afirman.

Andrés, Alejandro y Felipe, se comprometen con todo lo que conlleva la producción, desde su nuevo estudio graban y van dejando todo listo a la espera del momento preciso para que vean la luz.

Un parámetro que han establecido consiste en que una vez se culmina una canción, antes de llevarla a producción, revisan la visión de cada uno frente a la misma, esto con el fin de establecer un concepto final compartido. Así se dio lo más reciente, “Salvavidas”, al lado de Bacilos, donde definieron qué se quería mantener de cada uno, para que sonara tanto a la banda invitada como a ellos.

Finalmente después de la unión estos tres amigos “desertaron” de la universidad, su apuesta se encaminó de otra forma y aparecieron otras necesidades musicales que se fueron nutriendo de trabajo, donde a su modo de ver, está la mejor escuela. No descartaron preparación, pero a otro nivel.

De otra parte, la oportunidad de trabajar con Mauricio Rengifo y Andrés Torres, dos de los mejores productores colombianos, les proporcionó una experiencia única. Durante cuatro días en Los Ángeles, lograron un aprendizaje que bien comparan en un semestre de universidad.

Lo definen como un trabajo auténtico, donde aprendieron a optimizar el tiempo, igualmente se ejercitaron en técnicas que gentilmente les facilitaron estos expertos y que son aplicables para el resto de la vida, todo esto bajo un sello de humildad y dedicación.

De lo artesanal a la tecnología

Timø empezó a trabajar de una forma muy artesanal, recuerdan con satisfacción el tiempo de colchones en las paredes y luego el viaje que les puso en otra óptica, porque el encuentro con Rengifo y Torres se propició luego de que vieran en Instagram una canción de la banda y les gustara.

Actualmente son sus mentores y es por esto que cada propuesta sale luego de que ellos la han revisado. Ahora no hay álbum, ese es otro pendiente, toda vez que un artista debe soportar su discografía con un compendio real.

Tuvieron la oportunidad de reunirse con Jorge Villamizar y tras conversaciones musicales, sacaron la guitarra y buscando un sonido real, llegaron a “Salvavidas”, una letra creada en conjunto que hoy, al lado de Bacilos les pone en el plano internacional, ahora que el “efecto banda” está de vuelta y es en buena medida la tendencia que sigue la juventud.

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