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La profe Lourdes Arnedo, tocando corazones en Arjona

Esta es la historia de Lourdes Arnedo Caicedo y su Fundación Casa del Alfarero del Menor Restaurado, donde forman y les brindan alimentación a niños de escasos recursos de Arjona.

JULIO CASTAÑO BELTRÁN

03 de octubre de 2022 12:00 AM

De tienda en tienda recolectando alimentos. Así anda todos los días Lourdes Arnedo Caicedo, una mujer que hoy abriga a 46 niños con edades entre los 2 y 6 años, a quienes les ofrece almuerzos y educación en una casa que le entregaron para que desarrollara sus actividades en el barrio Soplaviento, en el municipio de Arjona. (Lea: Hay tragedias que se sufren entre flores: el suplicio de Maribel Contreras)

Lourdes es arjonera y nació hace 59 años. Es administradora de empresas, egresada de la Universidad Jorge Tadeo Lozano de Cartagena. Relata que la pasión por ayudar a los demás nació desde joven, cuando a través de la televisión en algunos programas trataban temas relacionados con los problemas sociales y de la vulnerabilidad de los habitantes de varias poblaciones del continente africano, en el que se reflejaban los grandes niveles de pobreza y fallecimientos de niños por culpa del hambre. (También le puede interesar: El Pisi clama por ayuda en Arjona: su casa está a punto de desplomarse)

“Yo me sentía impotente, no podía soportar ni mirar esas escenas, eso me causaba mucha tristeza y lloraba cada vez que presentaban en los noticieros la muerte de niños por falta de comida. Desde entonces la sensibilidad me fue embargando y me dediqué a trabajar y ayudar a las personas que viven en condiciones de vulnerabilidad en Arjona, en la zona periférica, pues no quería que llegáramos a esos puntos extremos, cuando podemos ayudar para evitarlo”, contó.

Ella se centró en algunos barrios como Perrito Muerto, Marica el ultimo, Cara é Perro, Limonar, La Pezuña del Diablo y Pie Pelao. Varias veces iba a esas zonas en compañía de miembros de una fundación de Trinidad y Tobago que realizaban una misión en Colombia para apoyar a las poblaciones que sufrían el hambre; sin embargo, tiempo después la organización dejó de trabajar en el país y ella decidió continuar.

Fue así como en 2016, en asocio con los padres de familia de los mismos barrios, comenzó la tarea y crearon la Fundación Casa del Alfarero del Menor Restaurado, empezando con 15 menores. En ese proyecto debía buscar un sitio para albergarlos. En esas gestiones logró conseguir en calidad de préstamo una casa de palma y bahareque en el barrio El Tanque, donde estuvo hasta 2019. En 2020 le entregan otra casa en el barrio Soplaviento, lugar donde actualmente acoge a esta población.

En primera instancia les brindó formación académica. Luego, se puso en la tarea de buscar la forma de darles refrigerios y de ahí llegó la idea de los almuerzos. ¡Y lo logró! Es una iniciativa que hasta ahora se mantiene. Desde 2019 fue creciendo gradualmente la cobertura, que hoy llega a los 46 beneficiarios.

Los niños reciben formación en valores. Algunos de los padres se dedican a actividades laborales tales como mototaxismo, albañilería, empleadas domésticas, jornaleros de fincas cercanas, vendedores ambulantes, vendedores de juegos de azar, entre otras. Algunos aportan recursos a la fundación de forma voluntaria.

La alimentación que reciben los niños proviene del buen corazón de muchas personas, entre ellos tenderos que de forma constante donan verduras, arroz, granos, mangos, maracuyá, carnes frías, tomate de árbol y aceite, entre otros alimentos, con los que Lourdes prepara los platos para los menores.

“A ellos (los comerciantes) les damos las gracias. Con los aportes que hacen los padres se cancela el costo de los servicios públicos y damos una bonificación a los profesores que se encargan de la educación de los menores. También hago un llamado a la ciudadanía que quiera hacer sus donaciones, puesto que carecemos de sillas, mesas, juegos didácticos, cuadernos, lápices, cuentos infantiles, juguetes, colchonetas, ventiladores y alimentos no perecederos, para así seguir en esta senda de ayudar a que nuestra comunidad infantil salga adelante. Estamos seguros que con el apoyo de los demás, más niños podrán beneficiarse”, señaló.

Lourdes destacó el respaldo de algunos pensionados de Ecopetrol que hicieron una colecta y le donaron una nevera. De la misma manera, espera que la gestora social del municipio les tienda la mano. Esta indicó que en 2019 el Sena capacitó a los padres de familia en distintos programas de emprendimiento y que está a la espera de que nuevamente reciban formación, esta vez en panadería y repostería, mediante una solicitud que fue realizada ante la institución con el propósito de que mejoren su calidad de vida.

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