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La relación entre una roca antigua y la naturaleza en Marte

Científicos encontraron organismos potencialmente vivos de 830 millones de años de edad en un cristal de sal. Esto ayudaría a comprender la vida en la Tierra antigua.

Las rocas nos rodean en completo silencio. Algunas veces recobran importancia al convertirse en joyas o en el juego de niños que las hacen saltar antes de sumergirse en las aguas de la bahía de Cartagena. Sin embargo, la información biológica que guardan tiene mucha relevancia.

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Un equipo de geólogos descubrió pequeños restos de vida procariótica y de algas, atrapados dentro de cristales de halita que datan de hace 830 millones de años. La halita es cloruro de sodio, también conocida como sal de roca, y el descubrimiento sugiere que este mineral natural podría ser un recurso sin explotar previamente, para estudiar ambientes antiguos de agua salada. Además, los organismos atrapados allí pueden estar todavía vivos.

La relación entre una roca antigua y la naturaleza en Marte
La relación con lo antiguo

El extraordinario estudio también tiene implicaciones para la búsqueda de vida antigua no solo en la Tierra, también en entornos extraterrestres como Marte, donde exploradores de la NASA han identificado grandes depósitos de sal como evidencia de antiguos depósitos de agua líquida a gran escala.

¿El problema? La sal, la que a veces en exceso daña comidas y que en este caso es probable que no haya sido capaz de conservar la materia orgánica de los organismos. Sin embargo, se han encontrado microfósiles antiguos anteriores presionados en formaciones rocosas, como esquisto, que datan de miles de millones de años, por lo que los científicos no se resignan.

Lo esperado por la ciencia es que se de algo recurrente: cuando los cristales se forman en un ambiente de agua salada, pequeñas cantidades de líquido pueden quedar atrapadas en el interior. Estas se llaman inclusiones fluidas y son restos de las aguas madre de las que cristalizó la halita.

“Esto los hace científicamente valiosos, ya que pueden contener información sobre la temperatura del agua, la química del agua e incluso la temperatura atmosférica en el momento en que se formó el mineral”, indicó José Gregorio Portilla, físico de la Universidad Nacional de Colombia.

Los científicos también han encontrado microorganismos que viven en ambientes recientes y modernos donde se forma la halita. Estos ambientes son extremadamente salados; sin embargo, se han encontrado microorganismos como bacterias, hongos y algas prosperando en ellos.

Además, se han documentado microorganismos en inclusiones fluidas en yeso y halita, en su mayoría modernos o recientes, con un puñado que se remonta a la antigüedad. No obstante, el método de identificación de estos antiguos organismos ha dejado algunas dudas sobre si tienen la misma edad que la halita.

¿Cómo se halló?

El cristal fue encontrado en un desierto en el centro de Australia, que una vez fue un antiguo mar salado. La Formación Browne es una unidad estratigráfica bien caracterizada que data del Neoproterozoico. Incluye halita extensa, indicativa de un ambiente marino antiguo.

La relación entre una roca antigua y la naturaleza en Marte

Desierto en Australia.

Anteriormente ya se habían hallado piezas similares. En 1997, utilizando una muestra central de la Formación Browne extraída por el Servicio Geológico de Australia Occidental, los geólogos pudieron realizar investigaciones de halita neoproterozoica inalterada utilizando únicamente métodos ópticos no invasivos. Esto dejó intacta la halita; lo que es más importante, significa que cualquier cosa dentro tuvo que haber quedado atrapada en el momento en que se formaron los cristales.

Para estudiar estas rocas antiguas usan petrografía de luz transmitida y ultravioleta, primero con un aumento bajo para identificar los cristales de halita, luego con un aumento de hasta 2000x para estudiar las inclusiones fluidas en ellos. En el interior, pretenden encontrar sólidos y líquidos orgánicos, consistentes con células procariotas y eucariotas, según su tamaño, forma y fluorescencia ultravioleta.

El rango de fluorescencia también fue interesante. Algunas de las muestras mostraron colores consistentes con la descomposición orgánica, mientras que otras demostraron la misma fluorescencia de los organismos modernos, lo que sugiere material orgánico inalterado.

Las inclusiones fluidas podrían servir como microhábitats donde prosperan pequeñas colonias. “Si se han extraído procariotas vivas de halita que datan de hace 250 millones de años, ¿por qué no de 830 millones?”, indicó la geóloga Sara Schreder-Gomes, quien desestimó que la radiación haya destruido la materia orgánica, pues los microorganismos pueden sobrevivir en fluidos inclusiones por cambios metabólicos, incluida la supervivencia al hambre y las etapas de los quistes, y la coexistencia con compuestos orgánicos o células muertas que podrían servir como fuentes de nutrientes.

Insumos
marcianos

Los geólogos expusieron que las inclusiones de fluidos de halita, así como otro tipo de sedimentos químicos, pueden ser un recurso muy importante para explorar y estudiar la vida antigua de agua salada no solo en nuestro planeta, sino también en otros como Marte, ya que pueden representar un increíble depósito con firmas biológicas.

Esto tiene absolutamente implicaciones para Marte, donde se pueden encontrar depósitos que tienen composiciones similares a la Formación Browne, dijeron los investigadores. Su investigación muestra cómo se pueden identificar dichos organismos sin destruir o alterar las muestras, lo que podría brindarnos un nuevo conjunto de herramientas para identificarlos, y también para comprender mejor la propia historia de la Tierra.

“Los antiguos sedimentos químicos, tanto de origen terrestre como extraterrestre, deben considerarse huéspedes potenciales de antiguos microorganismos y compuestos orgánicos”, puntualizó el equipo.

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