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“Debemos reinventarnos para evitar la deserción”: rector de Unilibre Cartagena

Armando Noriega explica cómo la institución afronta la educación virtual, el papel de los padres de universitarios y las expectativas para el próximo semestre.

EL UNIVERSAL

14 de febrero de 2021 06:00 AM

A casi un año de que la educación se volcara totalmente a los espacios virtuales, el rector de la Universidad Libre, sede Cartagena, reflexiona sobre la responsabilidades de docentes y padres de familia en esta etapa de formación remota, las expectativas para el próximo semestre y cómo esta institución trabaja para preparar a sus profesionales egresados para el mercado laboral.

¿Bajo que enfoque ha asumido la Universidad Libre la formación virtual durante la coyuntura?

Lo que considerábamos al inicio de la pandemia como una debilidad, se convirtió en una fortaleza. Cuando se declaró la pandemia, la Universidad Libre ya estaba en el proceso de adquirir una licencia de la plataforma Teams y lo que hicimos fue acelerar las capacitaciones a nuestros maestros y estudiantes en el uso de esta herramienta. Desde entonces solo tenemos palabras de éxito y satisfacción por parte de la comunidad estudiantil frente al aprendizaje de manera virtual.

Este semestre continuaremos con la formación virtual, definitivamente. Estamos atentos al avance de la vacunación y para el segundo semestre se considerará un regreso en alternancia o total a la presencialidad, de acuerdo con las directrices que emita el Gobierno nacional.

Para ello contamos con otra plataforma creada por la misma universidad, llamada E-libre (e-learning) que es asincrónica con la impronta y el ADN corporativo de la Universidad Libre. El propósito es que los estudiantes no solamente tengan clases en línea sino que accedan a materiales y actividades de estudio que el docente les entregue a través de esta herramienta. Estamos en proceso de capacitación, con lo que se complementa un proceso integral para dinamizar las actividades en línea, de la mano de la tecnología.

¿Cuáles son los desafíos para este nuevo semestre académico, después de la experiencia del año pasado?

El mayor desafío para aquellos que hacemos parte de las Instituciones de Educación Superior es la innovación, la creatividad, la capacidad de los docentes de repensar, reingeniar y reinventarse en las aulas virtuales para evitar que el estudiante, quien viene de un proceso desgastante y traumático, se aburra o termine desertando de sus estudios.

Hicimos reuniones con los docentes para que cada uno aportara, de manera solidaria, cómo está ingeniándoselas en el aula y compartimos las buenas prácticas de la docencia para hacer más viva y dinámico el proceso de aprendizaje, que nos permita hacer ese click permanente con el estudiante.

¿Cuál considera que es el rol que deben asumir los padres de familia en la formación de sus hijos universitarios?

En esta época de contingencia sanitaria en la que la pandemia del COVID nos mantiene a todos concentrados en un mismo sitio que es la casa, el factor emocional cumple un papel preponderante en todos los aspectos, incluido el académico. Es ahí donde considero que los padres entran a jugar un papel maravilloso pues las acciones de afecto, de amor, de valor y ánimo contribuyen a evitar que nuestros hijos pierdan el sentido, que la ansiedad no los afecte en los procesos educativos, especialmente si se trata de universitarios adolescentes, que atraviesan una etapa difícil.

Nos asiste entregarles fuerza afectiva y emocional para darles empuje para salir adelante y así ayudarlos a fortalecer su inteligencia emocional, sumado a la disciplina de los hábitos de estudio.

¿Qué estrategias implementa Unilibre para apoyar a sus estudiantes durante la pandemia, especialmente a aquellos que están por egresar y se enfrentan a un escenario laboral desfavorable?

El papel de la educación no se queda estrictamente en las aulas, debe ser una tarea social. Consideraremos que desde el momento en el que un padre de familia nos entrega a su hijo y deposita su confianza en nosotros, adquirimos un compromiso elevado para entregarle a un educando con las suficientes competencias y destrezas no solo para que se convierta en un profesional sino para tener habilidades productivas.

Es por eso que mantenemos una cercanía con el sector empresarial, porque son ellos quienes nos pueden decir cuáles son las habilidades y las competencias que necesitan. Es el mundo real de la praxis el que nos orienta hacia dónde guiar los procesos de formación y aprendizaje en la educación, no solo en habilidades duras, sino en las blandas para que puedan sortear las dificultades y logren un buen manejo en las relaciones personales y profesionales de formación integra para la sociedad.

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