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El simulador que revolucionó la forma de navegar en Colombia

A través de un simulador que está en la Escuela Naval, se recrean escenarios para maniobrar embarcaciones con más de 200 variables meteomarinas en diferentes puertos del país.

HYLENNE GUZMÁN ANAYA

25 de julio de 2021 12:00 AM

Es de noche y la oscuridad no permite visibilizar el horizonte. Hay algunos relámpagos que iluminan de repente y la intensidad del oleaje sube. El piloto maniobra para que no se voltee la embarcación y se presente una emergencia. Siento que algo se mueve, aunque en realidad no es así.

Miro alrededor y todos están concentrados en los radares, las cartas electrónicas, el sistema de alarma y las máquinas. Nuevamente veo un movimiento, esta vez hacia arriba y luego de golpe hacia abajo. Devuelvo mi mirada hacia atrás y no, nada se mueve.

Es una sensación generada por un simulador de tecnología llamado puente full mission, con un alcance de 300 grados para recrear situaciones en el mar, que hace parte del Centro de Innovación, Desarrollo e Investigación para las actividades marítimas de la Escuela Naval de Cadetes Almirante Padilla.

“Es muy cercano a la realidad y ya lo hemos experimentado. En el proyecto de El Cayao, una frase que marcó muy bien el esfuerzo fue cuando realizaron la maniobra real y ellos dijeron que fue como un déjà vu. Durante seis meses lo hicimos tantas veces, en diferentes condiciones, que cuando los pilotos maestros realizaron la maniobra ya la tenían totalmente clara”, explicó el capitán de Corbeta Gonzalo Rojas, director del centro.

Lo que se busca con esto es que tripulantes de embarcaciones, alumnos de la escuela y oficiales de la Armada tengan una experiencia previa al desarrollo de maniobras, y adquieran las herramientas suficientes para tomar decisiones ante situaciones de emergencia en el mar a través de diversos ejercicios.

Simulan más de 200 variables

“El puente también cuenta con unos elementos que permiten evaluar el desarrollo de los ejercicios, como lo son las cámaras, software especializados para seguimiento al desarrollo de las maniobras realizadas a bordo del simulador”, explicó el capitán Rojas.

Adicional a lo descrito, se pueden cargar diferentes embarcaciones en la plataforma. Por ejemplo, un buque mercante de gran tonelaje, una lancha, un buque naval o un remolcador, y cada uno con sus procedimientos de navegación y sistemas de propulsión. Cada una permitirá hacer maniobras, operaciones de atención, llegadas de atraque a muelles o zarpes.

En cuanto a oceanografía, el simulador tiene en cuenta profundidades, calados, comportamiento de corrientes, altura media de las olas y cantidad de marea, entre otros; mientras que en meteorología se miden fuerza de los vientos, de dónde provienen, las direcciones que toma, el comportamiento típico de la bahía de Cartagena y las afueras.

“Eso es lo que representa las más de 200 variables que con nuestro equipo de oceanógrafos y el centro de investigación podemos alimentar la base de datos”, detalló el contralmirante Javier Alfonso Jaimes Pinilla, director de la ENAP.

Además del puente full mission, hay otro simulador que es el puente auxiliar, más pequeño y que también simula escenarios reales.

Del diseño a la acción

Para lograr todas las variables meteomarinas en el simulador se necesitan de pasos previos, todos incluidos en el centro.

Primero, especifica el contralmirante, hay un área de diseño e ingeniería donde se trabajan todas las posibles áreas de simulación. Previo a esto hay un equipo en campo que recolecta fotografías áreas, desde el mar, desde el horizonte, para recrear los escenarios y que reflejen la realidad.

“Una vez terminada esa fase, pasamos a insertar, además de estos diseños y fotografías, las variables metereológicas, oceanográficas, los diseños de los buques para que todo interactúe en un mismo escenario. Es decir, el buque se comporta con las diferentes situaciones que hemos creado”, destacó Jaimes Pinilla.

El simulador de puente auxiliar, por su parte, permite simular buques, especialmente remolcadores, lanchas de interdicción y empujadores para barcazas en río. Se recrean escenarios más pequeños, con la misma toma de decisiones en tiempo real que permita minimizar riesgos y optimizar los resultados de los entrenamientos.

“Tenemos un equipo multidisciplinario que trabaja directamente en el centro, ingenieros de sistemas, ingenieros navales, navegantes, oceanógrafos e ingenieros de diseños, lo que nos permite crear todo esto. Además, al ser universidad, nos facilita vincular a nuestros alumnos de las facultades de ingeniería y oceanografía a que aporten proyectos de investigación”, resaltó el director de la ENAP.

Como servicio a la Armada Nacional, este centro y la navegación en simuladores permite reentrenar la flota que estuvo en mantenimiento por largos periodos, para que adquieran las actividades para hacerse en el mar.

“Nuestra función incluye además al gremio marítimo, un factor diferente a las distintas escuelas a nivel latinoamericano. Atendiendo a ese gremio marítimo formamos también a oficiales mercantes, tenemos más de 50 cursos de la norma OMI y todo ese gremio viene a la Escuela Naval a capacitarse y a reentrenarse también en estos simuladores”, puntualizó el director.

La simulación va hacia otros puertos
En el centro se atienden también a los pilotos prácticos, quienes maniobran embarcaciones internacionales para situarlas en el puerto de Cartagena y en sociedades portuarias, para que conozcan el comportamiento de los buques al llegar a sus terminales. El trabajo de la ENAP hasta la fecha ha sido con el Cerrejón, puertos de Cartagena, Sociedad Portuaria de Santa Marta y con puertos de Barranquilla. “Exploramos trabajos con Buenaventura, Tumaco y Turbo, a nivel nacional inicialmente, que es nuestro primer foco de atención, para el desarrollo de los intereses marítimos colombianos”, dijo el contralmirante Jaimes Pinilla. Las puertas a nivel internacional no están tan lejos, pues tienen intereses con el puerto de Guayaquil, Ecuador.