Antes de los 11 años, los menores no tienen la madurez suficiente para distinguir el peligro. Esta es la principal razón por la cual la sicóloga Marcela Currea recomienda que los padres de familia no deben permitirle a sus hijos tener cuenta de Faceboock antes de esa edad. Una vez el tutor del menor otorgue el permiso para que el adolescente ingrese a las redes sociales debe ejercer un control sobre esta actividad. Internet es un mundo paralelo en el que los menores enfrentan muchos peligros, los más frecuentes son el cyberbullying, el acoso sexual y el desprestigio social y emocional.