Rusia dio la sorpresa y eliminó a España

Andrés Iniesta consuela a Jordi Alba tras la derrota ante Rusia por penales en los octavos de final de Rusia 2018.

La selección ibérica cayó en la tanda de penales de los octavos de final ante la anfitriona de Rusia 2018 // EFE MAHMOUD KHALED.


CARLOS CABALLERO

Dom, 07/01/2018 - 18:44


El anfitrión Rusia, que sorprendió ganando en las dos primeras fechas, pero que en el papel aún es considerado débil igualó 1-1 con España, al que luego lo eliminó en penales, sellando así su pase a los cuartos de final del Mundial de Rusia 2018.

Alentandos por el público, que en ocasiones se hacía sentir, los locales le apuntaban a algo poco probable, pero no descartable luego de que España mostrara algunas falencias en la primera fase.

La banda de Piqué, Ramos, Jordi Alba, Busquets, Asensio, Isco  y Diego Costa, basada en la buena tenencia de balón, algo que es parte de su esencia, controló el juego desde el primer minuto. Los de Fernando Hierro no querían sorpresas. Y Ramos, el capitán, ayudó a abrir la cuenta a los 11 minutos luego de un centro de tiro de esquina que supo empalmar bien con pierna derecha y le pegó en su recorrido a Sergey Ignashevich para el 1-0.

Abrir el marcador a favor siempre será positivo para un equipo al que le resulta fácil tener control sobre el esférico. Eso le facilitaba las cosas a España, pero no anulaba las aspiraciones de Rusia. No. El local ya había decidido que si iba a morir, lo haría con las botas puestas.
Pero el tiki taka se veía bien bonito desde la tribuna. España era muy superior, tocaba de primera intención, hacía paredes, aperturas de las bandas y diagonales, tanto que hasta los mismos rusos  hicieron la ola en medio del concierto futbolístico que le daba España.
Las cosas del fútbol
Rusia reaccionó a los 35 con un remate desviado de Aleksandr Golovin, pero sólo fue un asomo y nada más. En la cancha había un claro dominador de las acciones y ese era España.
Una mano en el área de Piqué a los 39 minutos encendió el ambiente en el escenario. Artem Dzyuba venció a David De Gea desde los 12 pasos y se vino el 1-1. Ese es el fútbol, a Rusia se le abría una nueva oportunidad. Con el 1-1 terminó la primera parte.
España sabía que no podía cometer un error porque lo podría pagar caro, también que debía recuperar el control del juego porque por nómina y fútbol era más que el local.
Con inteligencia, poco a poco, España fue construyendo el gol que le diera la victoria. Subió sus líneas desde los primeros minutos del complemento, rotó el balón de un lado a otro, pero le faltaba ser profundo en su juego.
Rusia, por su parte, se plantó bien atrás, dejó que pasaran los minutos, sabían que eso podría terminar jugando a favor porque de un momento a otro a España le entraría el desespero y eso lo llevaría a equivocarse.
Lo que era un paseo en el primer tiempo se había convertido en un partido más serio. A los 70 minutos, la muralla rusa lucía más fuerte y España, con el balón en su poder, no podía llegarle con claridad.

Primer alargue
Esos últimos 20 minutos fueron vitales. El público anfitrión no calló, apoyó a sus jugadores, quienes respondieron aguantando el 1-1 en 90 minutos obligando a que se presentara el primer alargue en el Mundial. Pasaron los dos tiempos de 15 y no hubo goles. Pese a que España lo intentó no estuvo fino. Entonces, en lanzamientos desde los doce pasos se definiría la suerte de ambos equipos.

Y aquí sacó la mejor parte Rusia, que estuvo fino en los penales, y aprovechó que Koke y Aspas erraron para desatar una locura colectiva en el estadio Luzhniki.
¿Un Mundial de locos? Se preguntan muchos en Moscú luego de ver cómo han quedado eliminadas grandes equipos como Alemania, Argentina, Portugal y ahora España.