La poderosa Francia sufre para ganarle a Australia

Francia derrotó 2-1 a Australia en el debut en el Mundial

Francia derrotó 2-1 a Australia en el debut en el Mundial.

Francia derrotó 2-1 a Australia en el debut en el Mundial

Francia derrotó 2-1 a Australia en el debut en el Mundial. // EFE DIEGO AZUBEL


CARLOS CABALLERO

Sáb, 06/16/2018 - 18:22


Vivir un Mundial de Fútbol es la alegría en su máxima expresión. En el juego Francia-Australia, correspondiente al Grupo C, se vivió así de principio a fin.

Cánticos iban y venían a las afueras del estadio de Kazán Arena. Franceses y australianos dejaron salir de los más adentro de su alma todo el amor que sienten por la camiseta de su país.

Las arengas, cantos, silbidos también se trasladaron al interior del estadio, en donde la poderosa Francia con Griezmann, Mbappe y Dembele, se medía ante la Australia, de Mile Jedinak.

El trío de atacantes franceses poco a poco iba haciendo mella en el bloque defensivo de su rival, que aguantaba al máximo las intenciones del equipo de Didier Dechamps.

Arrancar ganando era la misión de Francia. Empatar o porque no dar la sorpresa era la idea de Australia. En las tribunas nunca se escuchó el silencio y la bulla era mayor cuando aparecían las opciones de riesgo. Ahí el ruido era total.

A los 16, Tolisso por poco la mete de autogol en su propio arco y Australia estuvo apunto de celebrar. Entonces el escándalo se escuchó al máximo en las graderías del estadio, en donde los del país del canguro se hacían sentir muchísimo más pese a que en cantidad eran menos en el escenario.

Francia seguía proponiendo el fútbol, pero con el paso de los minutos y ante la férrea marca del rival se fue enredando. Los amarillos en los últimos 15 minutos de la primera mitad metieron el juego en el congelador, hasta le escondieron la pelota a la banda azul con blanco. La primera parte terminó 1-0. ¿Se imaginan un empate o una victoria de Australia ante Francia en su debut?

Y el VAR apareció en la apertura del marcador de Francia, A los 58 minutos, Griezmann fue derribado en el área por Joshua Risdon y el árbitro uruguayo Andrés Cunha fue llamado desde el centro de computo, en donde se revisó la acción que se decidió como penal y tarjeta amarilla para el infractor, aplicándose por primera vez este Mundial esta medida de consulta.

El mismo Griezmann cobró con pierna izquierda y se vino la alegría colectiva de los franceses. Gol y delirio total de los franceses.

Pero duró poco la alegría. A los 62 minutos, una mano de Umtiti en el área fue castigada con penal. Jedinak, el referente, fue el encargado de convertir para el 1-1, en un resultado que hacía presagiar que lo mejor aún estaba por venir.

Y Australia ganó en confianza. Se creció el enano, ese que en las apuestas llevaba todas las de perder. Se fue encima en busca del segundo. La hinchada de Francia, que de por sí nunca hizo mucho ruido, se silenció totalmente. Lo que pasaba en el terreno de juego era impensable antes del partido.

Australia se llevaba un empate que significaba un triunfo para ellos. Con orden, gallardía y buena técnica desdibujaba a una Francia que en el papel tiene a una de las nóminas más importantes de este Mundial.

Pero a los 80, Francia sacó la jerarquía. Pogba presionó a la defensa y Aziz Behich sin querer la metió en su propio arco derrumbando las ilusiones de su equipo, ese que hasta ese momento hacía un trabajo impecable. Así es el fútbol, el juego solo acaba cuando acaba y se pasa de la alegría a la tristeza en un abrir y cerrar de ojos.