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"Galos" y daneses se enfrentan en el cierre del Grupo C


Francia busca su tercera victoria en el Grupo C ante Dinamarca


EFE

Jun 25 - 6:21 pm


Con el privilegio de estar ya clasificados para octavos de final, Francia afrontará el último duelo de la fase de grupos con la posibilidad de dar reposo a sus titulares, ante una Dinamarca que necesita al menos empatar para seguir en la competición.

Mientras que los galos sólo se juegan acabar primeros, los daneses no tienen asegurado el pase a octavos. El empate les vale a ambos para lograr sus objetivos e incluso una derrota puede servir a los escandinavos para mantener el segundo puesto del grupo si en el otro partido Australia no vence a Perú.

Por eso, el duelo que se celebrará en el Luzhniki de Moscú, el cuarto que albergará el futuro escenario de la final, el mayor estadio del Mundial, aparece algo descafeinado y, a falta de mayor compromiso deportivo, puede servir para comprobar cómo lo afrontan los equipos.

En el caso de Francia la apuesta es clara. El seleccionador, Didier Deschamps, atisba cómodo el futuro y lo prevé largo, por lo que empieza ya a hacer una gestión de sus efectivos destinado a que lleguen en las mejores condiciones físicas a la recta final.

Fiel a sus costumbres, el técnico francés rotará en el tercer duelo de la fase de grupos y se esperan hasta seis cambios con respecto al once de salida en el pasado duelo contra Perú.

Otra indicación es que los únicos supervivientes de aquella alineación sean los defensas Raphael Varane y Lucas Hernandez, el centrocampista N'Golo Kanté y los atacantes Antoine Griezmann y Olivier Giroud.

¿Les otorga eso el papel de imprescindibles? Al menos para cuatro de ellos todo apunta a que sí, mientras que en el caso de Giroud, cada vez más.

Tercera lección: hay un grupo de jugadores con opciones de convencer al técnico de que merecen minutos en el Mundial.

Entre ellos destaca el caso del barcelonista Ousmane Dembelé, que será titular por segunda vez, aunque en un contexto muy diferente. Si en el primer partido contra Australia fue una apuesta por un tridente muy ofensivo junto a Griezmann y Kylian Mbappé, el joven atacante parece ahora que se encuentra frente a una segunda oportunidad, esta vez por la banda derecha.

Muy distinto será el caso del sevillista Steven Nzonzi, que debe mostrar su capacidad de aportar algo diferente al eje del centro del campo, junto a Kanté, mientras que el nuevo jugador del Atlético de Madrid Thomas Lemar se encuentra ante la ocasión de su vida para sacar la cabeza en el grupo francés.

En el caso de la defensa, Deschamps quiere probar a Djibrill Sidibé en el carril derecho, mientras que la entrada de Presnel Kimpembe en el eje de la zaga responde a los problemas físicos que atraviesa Samuel Umtiti.

Las cosas no aparecen tan plácidas en el campo danés. En liza por superar la fase de grupos por cuarta vez, la primera en 16 años, los hombres del noruego Age Hareide no se pueden relajar para depender de sí mismos.

Temen la rabia de los franceses, tras unas palabras del técnico antes del inicio de la competición en las que afirmaba que Francia no formaba parte de los favoritos, un comentario que recuerdan bien los "bleus", algunos de los cuales no han dudado en asegurar que le demostrarán lo contrario sobre el terreno.

Temeroso de enrabietarlos, Hareide ha matizado su declaración asegurando que fue sacada de contexto.

En lo deportivo, cuenta con toda su plantilla, con excepción de William Kvist, lesionado en el debut contra Perú y que se perderá el resto de la competición.

El técnico noruego duda entre situar en uno de los carriles a Martin Braithwaite.

Alineaciones probables:

Dinamarca: Schmeichel; Dalsgaard, Kjaer, Christensen, S. Larsen; Schöne, Delaney; Braithwaite o Cornelius, Eriksen, Sisto o Braithwaite; y Jörgensen.

Francia: Mandanda; Sidibe, Varane, Kimpembe, Lucas Hernandez; Kanté, Nzonzi; Dembelé, Griezmann, Lemar; y Giroud.

Árbitro: Sandro Ricci (BRA).

Hora: 17.00 horas (14.00 GMT).

Estadio Luzhniki de Moscú. 

Franceses y daneses sellan el primer 0-0 del Mundial de Rusia


EFE

Jun 26 - 11:42 am


A los dos les valía el empate para preservar sus ganancias, para Francia el liderazgo del grupo C, para Dinamarca la cuarta clasificación de su historia para octavos de final, en un partido marcado por la apatía que se cerró con el primer 0-0 del Mundial de Rusia.

Hacía falta un cálculo tan mezquino para que un Mundial que había sido divertido viviera un duelo tan monótono, sin ocasiones, sin polémicas, sin VAR, sin espectáculo, sin historias que contar, una nada jaleada por gargantas durante 90 minutos y sonoramente pitada cuando acabó el tiempo.

Didier Deschamps, el día que igualaba a Raymond Domenech como seleccionador con más partidos en el banquillo "bleu", llenó su equipo de cambios pero no logró borrar la mala imagen que había dado en los dos primeros encuentros.

Los duelos contra Dinamarca se han convertido en un hábito para Francia en los últimos Mundiales, además de un termómetro de su estado.

En 1998, en su propio territorio, los de Aime Jacquet lograron una trabajada victoria en el camino hacia su primer Mundial. Cuatro años más tarde, Dinamarca ganó 2-0 en Corea del Sur a una defensora del título en plena descomposición y certificaron así su eliminación a las primeras de cambio.

El termómetro parece seguir funcionando. La Francia de 2018 es un equipo sin norte, con lagunas defensivas y un centro del campo muy sólido pero poco creativo. Así fue en el debut contra Australia, con una apuesta muy ofensiva de Deschamps, en el segundo duelo frente a Perú, con una alineación más clásica, y de nuevo contra Dinamarca, ante quien dio minutos a jugadores menos habituales.

El seleccionador no da con la tecla, aunque mantiene lo esencial, a su equipo sereno, sin polémicas, lejos de las turbulencias que atraviesan otros de los favoritos.

Francia no encanta pero tampoco asusta. Es un equipo plano, que ha garantizado lo esencial en la primera fase a la espera de que, ahora que llegan las cosas serias, exploten sus estrellas.

El equipo A no parecía tener un plan definido y la alternativa que alieno Deschamps frente a Dinamarca tampoco ha mejorado el original. Los teóricos reservas, que tenían que ganarse el puesto, adolecieron de muchos de los reproches que habían cometido los titulares, sin contar que los que repitieron, tropezaron en la misma piedra.

Parece esperar a la eclosión de Antoine Griezmann, al que miran todos en el equipo pero que, por el momento, tiene las luces apagadas, como si su brillantez se hubiera evaporado en una larga y dura temporada en el Atlético de Madrid.

Como en los dos partidos anteriores, fue sustituido superada la hora de juego, síntoma de que Deschamps quiere dosificar a su estrella.

El resto no aporta alternativas. El barcelonista Ousmane Dembelé, que recuperó la titularidad perdida contra Perú, aunque esta vez por la derecha, apenas dejó ver dos galopadas sin peligro y el nuevo jugador del Atlético de Madrid Thomas Lemar, que debutaba en un Mundial, le puso más voluntad por la banda izquierda que peligro. Olivier Giroud fue un islote entre la defensa danesa.

Más enseñó el sevillista Steven Nzonzi, titular por vez primera en el centro del campo, junto a N'Golo Kanté, que volvió a ser el mejor del equipo, sobrio y firme, el esqueleto de una Francia que no baila, inerte, pero que sabe que con el futbolista del Chelsea en su columna vertebral tampoco irá al suelo. Nzonzi le ayudó y le puso algo de movilidad. Poca en una selección que no se mueve.

Tampoco Dinamarca da para más. Los escandinavos saben guardar bien su orden, pero delante todas sus naves se queman en el altar de un Christian Eriksen que no tuvo la tarde inspirada.

El equipo de Age Hareide sumó otro partido sin perder, algo que viene encadenando desde el 11 de octubre de 2016, pero poco más. Algún contragolpe que no inquietó a Steve Mandanda, que con más de 33 años se convirtió en el debutante más veterano de Francia, un regalo que, de rebote, permitió al madridista Raphael Varane lucir en esa misma competición el brazalete de capitán.

Esta vez sin Samuel Umtiti a su lado por los problemas físicos que arrastra, el del Madrid emerge como uno de los jugadores más sólidos del equipo, aunque tampoco es que Dinamarca le diera quebraderos de cabeza.

Ficha técnica:

Dinamarca: Schmeichel; Dalsgaard, Kjaer, Christensen, S. Larsen; M. Jorgensen, Delaney (Lerager, m.92); Braithwaite, Eriksen, Sisto (Fischer, m.60); y Cornelius (Dolberg, m.75).

Seleccionador: Age Hareide.

Francia: Mandanda; Sidibe, Varane, Kimpembe, Lucas Hernandez (Mendy, m.50); Kanté, Nzonzi; Dembelé (Mbappé, m.79), Griezmann (Fekir, m.69), Lemar; y Giroud.

Seleccionador: Didier Deschamps.

Árbitro: Sandro Ricci (BRA), amonestó al danés Jorgensen (48).

Incidencias: Encuentro de la tercera jornada del grupo C del Mundial de Rusia disputado en el estadio Luzhniki de Moscú ante 78.011 espectadores.