Juan Guillermo Cuadrado, de la pesadilla al éxito

Juan Guillermo Cuadrado

Juan Guillermo Cuadrado. // EFE Julio Muñoz


CARLOS CABALLERO

Mar, 06/26/2018 - 20:02


La historia de vida de Juan Guillermo Cuadrado, el jugador diferente y polifacético de Colombia, es realmente dura.

En Necoclí, población situada enUrabá, Antioquia, la violencia lo marcó cuando apenas tenía cuatro años.

“Donde vivíamos era muy peligroso, las guerrillas de las Farc y los Grupos de Autodefensa se enfrentaban constantemente. Yo estaba muy pequeño y mis padres me decían a modo de juego que cuando hubiera disparos me escondiera bajo la cama”, relata Cuadrado.

Pero un dia en junio de 1992 llegó el momento más cruel de su vida. Escuchó disparos y corrió a esconderse bajo la cama, tal como se lo habían aconsejado sus padres. Cuando el ruido cesó entonces se dio cuenta de lo peor.

“Escuche los gritos de mi madre (Marcela), salí a mirar, en el piso corría un río de sangre, había botellas rotas. Al observar bien sentí que se rompía mi corazón, allí muerto de balazos estaba Guillermo, mi padre, un inocente vendedor de refrescos”, agrega Cuadrado, quien asegura que desde ese mismo momemto su mamá y él se volvieron inseparables.

A los 12 años, jugando para el Manchester Fútbol Club de Apartadó, Cuadrado tomó la decisión de separarse de su madre e ir a luchar por mis sueños. Nelson Gallego, entrenador de las inferiores de Deportivo Cali, gracias a su talento, le ofreció ir a entrenar al plantel ‘azucarero’.

Cuenta Cuadrado que recuerda como si fuera ayer las palabras que le dijo a su madre aquel día. “Si me dejas ir a hacer realidad mis sueños, me comportaré de la mejor forma siempre y prometo que nunca más tendrás que trabajar. Y le cumplí”.

Pasó al Medellín en el 2008, al Udinese de Italia en 2009, luego fue a Fiorentina en esta misma Liga, después llegó al Chelsea de Inglaterra y finalmente regresó al Calcio para vestir los colores de la Juve, club con el que ha ganado muchos títulos.

 

PIEZA CLAVE

Cuadrado, con 26 años, hizo parte de aquel Mundial de Brasil 2014, en el que Colombia fue quinta. Hoy, cuatro años después (30), sigue siendo uno de los jugadores referentes, de los que se echa el equipo al hombro y con sus gambetas pone a sufrir a los rivales.

En el 3-0 ante Polonia, desde que inició el encuentro, el volante de Necoclí mostró que su desequilibrio por el sector derecho sería determinante para alcanzar el triunfo. Michal Pazdan y Maciej Rybus sufrieron en carne propia la calidad del habilidoso jugador, quien intervino en el primer gol de Mina y selló la goleada después de una carrerón e impecable definición.

"Con el talento de todos sabíamos que de nosotros dependía sacar esto adelante, por eso este partido sirvió para unirnos", dijo Cuadrado en zona mixta a los medios de comunicación.

Juan Guillermo sabe que si están juntos todo será más fácil. "Más allá del gol lo significativo fue que sirvió para mi equipo y para el resultado, porquetodostenemos claro que siempre será más importante el nosotros que el yo".

Una pubalgia por poco lo deja por fuera del Mundial de Rusia. Se dijo que no le alcanzaban los tiempos para lograr recuperarse, pero su disciplina y esfuerzo pudo más que cualquier cosa.

Es un ejemplo de humildad, superación y entrega. Y lo mejor: tiene talento, mucho talento.

 

MUCHA MOTIVACIÓN

 

Cuadrado afirmó que el equipo está bien y hay mucha motivación. “Con la unión y fe en Dios pudimos sacar el partido adelante. Somos 23 , aquí no hay suplentes, somos una gran familia, nadie desentona, eso es un plus, cualquiera da lo mejor”.

Después de superar una pubalgia que le impidió llegar con ritmo de competencia a Rusia, Cuadrado da muestras de su grandeza futbolística. “Creo que la falta de ritmo cuesta un poco, pero cuando te pones la camiseta de la Selección se te olvida todo. El señor Jesús te da las fuerzas siempre que sientas la confianza en él. Hay que tener una buena actitud”.