El gobernador Bobby Jindan declaró el estado de emergencia diciendo que estaba especialmente preocupado por los riesgos de inundaciones.
Lee, que se formó en el Golfo de México, tocó tierra a 80 km al sudoeste de la ciudad de Lafayette con vientos de 75 km/h, según el Centro Nacional de Huracanes (NHC), con sede en Miami.
Un boletín del NHC de 15H00 GMT mostraba que Lee continuaba avanzando lentamente hacia el noreste, y que debía efectuar un viraje este-noreste en la noche de ayer.
Según las previsiones del NHC, el nivel de las lluvias esperadas de aquí al final del largo fin de semana (hoy lunes es feriado en Estados Unidos por ser el Día del Trabajo) debería alcanzar de 25 a 37 cm en una zona que va desde la parte central de la costa del Golfo de México hasta Kentucky y Tennessee, con un pico de 50 cm en algunas zonas.
El servicio nacional de meteorología advirtió contra el riesgo de rápidas inundaciones, en particular sobre las rutas.
El presidente estadounidense Barack Obama “vigila la situación” provocada por Lee, indicó por su parte a la prensa el portavoz Jay Carney. Obama viajó a Nueva Jersey (noreste) para constatar los daños causados por otro fenómeno meteorológico, el huracán Irene, que dejó 43 muertos la semana pasada en la costa Este.
“Todo el país está con ustedes”, afirmó Obama a los habitantes de esta región, y prometió brindar “todos los recursos que sean necesarios a estas comunidades para reconstruirse”.
Te puede interesar: