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Familias denuncian envío de sus hijos sin consentimiento a luchar a Libia

Las familias dicen que la empresa Black Shield supuestamente les contrató para prestar servicios de seguridad, y no para mandarlos a los frentes de combate en países extranjeros.

EFE

28 de enero de 2020 07:46 PM

El supuesto envío de jóvenes sudaneses a luchar a la guerra de Libia con una empresa de seguridad emiratí ha desatado un gran escándalo en el país africano y la rabia de los familiares, que denuncian que fueron trasladados sin su consentimiento al cada vez más internacional conflicto libio.

Este martes, las familias de unos 400 jóvenes protestaron frente al Ministerio de Exteriores en Jartum contra el envío de sus hijos a los conflictos del Yemen y Libia por la empresa Black Shield, que supuestamente les contrató para prestar servicios de seguridad y no para mandarles a los frentes de combate en países extranjeros.

Los parientes corearon lemas contra el príncipe heredero de Abu Dabi, Mohamed Bin Zayed, y levantaron pancartas en las que se podía leer: “Nuestros hijos no se venden” y “Nuestros seres queridos no son mercenarios”.

La polémica estalló en Sudán después de que algunos de los jóvenes informaron a sus familias de que la empresa emiratí “les engañó” al ofrecerles trabajo como “guardias de seguridad” en Emiratos Árabes Unidos pero al llegar a este rico país del golfo Pérsico fueron obligados a recibir entrenamiento militar con armas pesadas durante tres meses.

Según sus relatos, se les retiraron los teléfonos móviles para impedirles comunicarse con sus familias y posteriormente la empresa les dio a elegir entre ir a luchar al Yemen o a Libia.

EAU interviene militarmente en el Yemen en el marco de la coalición encabezada por Arabia Saudí, contra los rebeldes chiíes, y apoya al bando del mariscal Jalifa Hafter en el conflicto libio, suministrándole presuntamente apoyo aéreo.

Según denunciaron los familiares, un gran número de los jóvenes han sido llevados a Ras Lanuf, en la costa mediterránea de Libia, para vigilar algunas de las instalaciones petroleras más destacadas del país controladas por Hafter.

Emad al Tayeb, padre de un joven reclutado, dijo a Efe que la familia habló hoy con su hijo “después de su regreso a Abu Dabi desde Libia junto a más de 200 compañeros”.

Según el hombre, su hijo le aseguró que “ha sido un gran engaño, hasta el punto que les informaron de que serían trasladados de Abu Dabi al emirato de Al Ain, pero al llegar se encontraron en Libia”.

“Esto demuestra que los jóvenes no fueron llevados con su consentimiento”, remachó.

Por su parte, el director de la oficina de Black Shield en Jartum, Huzaifa Ibrahim Muhamed, afirmó a Efe que la empresa emiratí envió una carta validada por las autoridades competentes en la que solicitaba emplear a sudaneses como guardias de seguridad.

Asimismo, aclaró que su oficina “realizó todos los trámites legales en Sudán mediante el Ministerio de Trabajo” y que “los contratos que firmaron los jóvenes están legalizados por el Ministerio de Recursos Humanos de EAU”.

Según el director, los contratos son por un periodo indeterminado y en ellos se establece claramente que el lugar de trabajo es EAU y no otros países.

Agregó que la edad de los jóvenes contratados oscila entre los 25 y los 35 años, y se defendió argumentando que esta era la primera colaboración con la empresa emiratí.

Este mismo martes también las autoridades sudanesas se han interesado por el polémico asunto, después de haber negado que sus tropas hayan ido a luchar a Libia junto a los hombres de Hafter, tal y como se venía rumoreando.

El Ministerio de Exteriores sudanés afirmó en un comunicado que “trabaja para garantizar la seguridad de los ciudadanos sudaneses empleados de la empresa” Black Shield y para garantizar “los derechos de los afectados y su regreso a su tierra y a sus familias” lo antes posible.