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Humala pide calma a pobladores que protestan contra proyecto minero Tía María

AFP

23 de abril de 2015 04:53 PM

El presidente peruano, Ollanta Humala, pidió este jueves calma a los pobladores de la provincia de Islay, región Arequipa, que protestan desde hace un mes contra el proyecto minero Tía María y que ha dejado un muerto y una veintena de heridos.   

"Hacemos un llamado a la calma, un llamado a que todos defendamos el patrimonio del país", dijo el mandatario durante la inauguración de la central termoeléctrica de Fénix Power, ubicada en Chilca, provincia de Cañete, sur de Lima.
   
"Nada se ganará con la violencia, hay que lamentar la pérdida humana y se procederá con las investigaciones", precisó el presidente.
   
El miércoles en Islay, en un violento enfrentamiento entre manifestantes y policías, murió el agricultor Victoriano Huayna Mina de 61 años.
   
Según el alcalde de Cocachacra, Elard Valencia, y los manifestantes, el agricultor murió por un disparo de la policía, mientras el ministerio del Interior en un comunicado indicó que Huayna Mina falleció tras ingresar al centro de Salud por un "traumatismo en la pierna derecha, cuyas causas hasta el momento son materia de investigación".
   
Los ministros del Interior, José Pérez Guadalupe, y de Salud, Aníbal Velásquez, se encuentran en Arequipa para conocer la situación de los heridos y el resultado de la autopsia que se la ha practicado a la víctima.
   
La situación en Islay está calma este jueves. Los pobladores se mantiene en la plaza de Armas a la espera de la información del hospital sobre la muerte del agricultor, según reportes regionales.
   
En un comunicado el miércoles, el ministerio aseguró que los policías "están prohibidos de usar armas letales" para contener las protestas.
   
Pese a esta prohibición, en febrero, una manifestación contra la petrolera Pluspetrol en Pichanaki, región Junín (selva central), dejó una persona muerta por disparo de bala, lo que desencadenó la remoción del entonces ministro del Interior.
   
En Islay desde 23 de marzo los pobladores, en su mayoría agricultores, mantienen un paro y enfrentamientos con la policía en protesta por el proyecto cuprífero Tía María de la Southern Perú, filial de la mexicana Southern Copper, valorado en 1.400 millones de dólares, pues consideran que afectará su agricultura y el medio ambiente.