El país asiático está en boca de todo el mundo por ser el anfitrión del próximo Mundial de Fútbol de la Fifa, pero también por prohibiciones y castigos que suenan absurdas para Occidente.

Qatar, un pequeño país de contrastes con menos de tres millones de personas de los que un 80% son extranjeros y que, en apenas unas semanas, acogerá el Mundial de fútbol,
REDACCIÓN MUNDO