Mundo


Sacerdote deseó la muerte a los que no van a misa por temor al COVID-19

Un párroco de Brasil se convirtió en blanco de críticas, luego de dar un polémico mensaje que le dio la vuelta al mundo.

EL UNIVERSAL

02 de septiembre de 2020 11:12 AM

Un sacerdote brasileño se convirtió en blanco de críticas en redes sociales.

Aunque las iglesias permanecen cerradas debido a la pandemia, para Antonio Firmino Lopes, párroco de la iglesia Sao Joao Batista, en el municipio de Visconde do Río Branco (Brasil), eso no debe ser impedimento ni excusa para que las personas sanas asistan a la eucaristía. Sin embargo, no lo hacen.

Indignado y sin tener en cuenta que sus palabras podrían tener una gran repercusión entre sus feligreses, el párroco durante una misa virtual dio un polémico mensaje que le dio la vuelta al mundo.

“Espero que no haya vacuna para estas personas o que mueran antes de que llegue la vacuna”, fue su mensaje, generando todo tipo de críticas.

Pero eso no fue todo, en su discurso el sacerdote también dijo: “Vamos viendo quién realmente ama la eucaristía. Porque hay algunos católicos, graciosos, que tienen salud, tienen todo y dicen: ‘Yo solo voy a la iglesia cuando haya una vacuna”, dijo en plena transmisión de la misa del pasado domingo, 23 de agosto.

Agregó “hay personas que no tienen ningún problema, que no están en el grupo de riesgo. Eso significa que esas personas no tienen fe”.

Ante esto, cientos de usuarios criticaron al sacerdote por sus palabras y lo tildaron de “absurdo”, teniendo en cuenta que el virus ya deja miles de muertes en Brasil y en el mundo.

¡Se disculpó!

Al ver todos los comentarios, el mismo párroco decidió pronunciarse, calificando lo dicho como un “comentario desafortunado”.

“Cualquiera que me conozca sabe que soy esa persona que lucha por la vida, la vida plena. Desde su concepción hasta su fin natural. Quien está cerca de mí sabe cuánto he trabajado para preservar la vida, cuidarla, en todos los sentidos”, dijo en un video.

Asimismo dijo que “tengo que disculparme con aquellas personas que se sintieron ofendidas, heridas por mis palabras. Espero que esto quede claro, y estoy seguro de que ustedes que tienen buen corazón reconocerán mi error y me perdonarán”.

“Rezad por mí, yo soy débil también. Yo soy pecador, tengo mis miserias y preciso de misericordia”, concluyó.

Cabe recordar que Brasil suma 3,6 millones de casos y 115.309 fallecimientos desde el origen de la pandemia.