Columna


Aktion T4

JESÚS OLIVERO

27 de enero de 2017 12:00 AM

Todo en nuestro organismo es controlado por los genes, presentes en estructuras denominadas cromosomas, en el núcleo de las células. En los humanos el núcleo tiene 23 pares de cromosomas, pero en algunos casos, aparece una copia adicional del cromosoma 21, lo cual conduce a la aparición del Síndrome de Down, una condición caracterizada por problemas en el desarrollo, por lo que requieren mucha atención especial, y de esta depende su calidad de vida. Hace 100 años, los niños con esta condición solo llegaban a los 10 años de edad. Hoy, con el debido cuidado y ayuda profesional, más del 80% puede sobrepasar los 80 años, integrados en la sociedad.  

Como sociedad, y en consonancia con los derechos consagrados en la constitución, no podemos limitar las expectativas de las personas con Síndrome de Down y debemos apoyar las acciones para que, al igual que muchos grupos con discapacidad, avancen por los caminos que nos pertenecen a todos. Esta idea no era compartida por el régimen Nazi y fue así que Hitler creó la Aktion T4, un programa para eliminar del planeta a personas con diversas discapacidades.

Una acción inhumana y comparable a la del Aktion T4 es la que divulgaron los medios sobre el cartel del Síndrome de Down, y de paso el de la Hemofilia, en Córdoba, y quizá en otras zonas del país. La corrupción, sigilosa y recalcitrante, usa a las personas, con o sin limitaciones, para apropiarse de dineros públicos, negándoles el derecho a una vida mejor, debería considerarse como un crimen contra la humanidad, y no como un caso adicional de corrupción, entre tantos conocidos y ocultos en nuestras esferas públicas.

Nadie alcanza a imaginar lo que puede sentir un padre de familia cuyo hijo o hija tiene alguna discapacidad. ¿Hasta cuándo podré ayudarte para que salgas adelante? ¿Sí existirá posibilidad de que mejores con el tiempo y puedas sentirte como una persona normal? ¿Tus amigos en la escuela tolerarán tus despistes y acciones sin maltratarte? ¿Será posible que la IPS al fin te brinde las terapias que necesitas? En fin, cuántas preguntas y preocupaciones, nadie sabe, pero serán muchas.  

La corrupción causa muertes por hambre, desnutrición, inundaciones o sequías, destruye carreteras, puentes y escuelas, y conspira para hacernos más ignorantes. ¿Son estos casos diferentes a un acto terrorista? En lo absoluto. El país requiere con urgencia que estos politiqueros y funcionarios corruptos sean sacados de circulación para siempre. La Alemania Nazi terminó, no dejemos que la Aktion T4 cabalgue sin control por Colombia.