Columna


Carta a alguien, por la vida...

JOSÉ H. RIZO DELGADO

26 de enero de 2023 12:00 AM

Triste tu molestia al oír mi posición sobre el aborto legalizado. Acongoja también saber que no tienes la misma visión, ni le das el mismo valor a la vida que yo, siendo que fuimos educados con los mismos valores y costumbres morales.

El problema es que mi visión es más profunda que el hecho de no estar de acuerdo con quitarle la vida a una persona de 6 meses de edad, pues esta idea incluye a todo ser animado por ella: plantas, animales y seres humanos, sin dejar de lado la mayor altura en dignidad de los humanos. Respeto igual la vida de un árbol, que la de un asesino o la de una hormiga.

Para mí, todo ser humano tiene derecho a vivir, solo por el hecho de haber sido concebido. Algunos hasta le ponen un origen al momento en que empiezan a ser ‘personas’, como argumento acomodado para justificar su pensamiento. La situación se asemeja a la impresionante idea que tenían los imperios europeos sobre los africanos en el siglo 19: creían que ellos eran animales y por tanto no tenían alma. O la terrible práctica del comercio legal de esclavos. Estas dos situaciones empezaron a ser superadas solo hasta hace apenas poco más de siglo y medio.

No estoy de acuerdo con el aborto provocado en ningún momento desde la concepción. Ni siquiera en las excepciones de ley. Todo argumento para quitarle la vida a un ser humano en gestación es falaz y obedece a la inconsciencia. Me parecen impresionantes las posiciones como: que el derecho de la mujer a “disponer de su cuerpo” está por encima del derecho a la vida de la persona que está en su vientre; o que se puede matar al bebé por haber sido violada la madre; o porque la persona por nacer tiene malformaciones. Solo podría estar de acuerdo con la excepción, cuando está en peligro la vida de la madre; pero hasta en ese caso, ¿quién es quién para decidir quién vive? Es que si la decisión es salvar a la madre, habría que matar al hijo. Dicen que son planes de élites globalistas que tienen a la gente inconsciente, adoctrinada para reducir la población mundial.

El propósito de la vida desde que apareció en su forma física en el planeta hace 4 mil millones de años, es todavía hoy un misterio sin resolver, misterio que se manifiesta en que no sabemos definitivamente lo que nos pasa después de la muerte. Lo evidente es que vamos evolucionando como seres humanos desde que somos homo sapiens, volviéndonos cada vez menos agresivos, más compasivos y más conscientes de nuestro papel en hacer de nuestra existencia más valiosa y mejor.

Al final mi conclusión es que tienes un entendimiento diferente, y no ves la vida como yo la veo: la oportunidad que tiene el ser para evolucionar en conciencia y espíritu. Que cuando se interrumpe esa vida, se pierde esa oportunidad de avanzar. Esto, en últimas, lo que ocasiona es que se alarga el trabajo para el alma.

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