Columna


Cartagena cumple 488 años

PEDRO COVO

20 de enero de 2021 12:00 AM

El 20 de enero de 1533 el conquistador Pedro de Heredia y sus hombres sentaron sus reales en el poblado indígena de Karmairi. Desde ese momento la suerte de ese lugar, fundado desde tiempos inmemoriales, cambiaría para siempre.

Los españoles lo ocuparon, se acomodaron en los bohíos de paja y bahareque; los de mayor tamaño fueron utilizados como sedes administrativas, almacenes y templos. Al principio no pensaban quedarse mucho tiempo porque según la carta que el mismo Heredia le envió al rey, consideraban que era “bueno para poca gente”.

Les preocupaba las fuentes de agua, así que primero inspeccionaron las cercanías y a los pocos días emprendieron una expedición hacia el norte, que los historiadores conocen como la Primera Entrada, en la región de lo que es hoy el departamento del Atlántico y parte de Bolívar. La misión era encontrar un mejor lugar para levantar la ciudad que los reyes españoles habían contratado con el desnarigado madrileño.

El recorrido no fue nada fácil: hubo enfrentamientos, alianzas y acontecimientos insólitos como cuando un cacique mandó doscientas vírgenes al campamento de los europeos y Heredia las rechazó, a pesar de las ardientes protestas de sus soldados.

Pasaban los días y no hallaban el sitio ideal, llegaron inclusive hasta el Río Grande (Magdalena) sin éxito. La zona estaba densamente poblada y eso les aterraba, tampoco encontraban un buen puerto, Galerazamba fue descartada por su poca profundidad.

Tras cuatro largos meses de recorrido, combates, calor y mosquitos, les sobrevino la temporada de lluvias y decidieron volver al pueblo donde habían estado primero. A su regreso hubo más reyertas y en Matarap encontraron un par de aborígenes que hacían el papel de mujeres. Por esa razón el conquistador los capturó y mandó a ahorcar, convirtiéndose así en el primer homofóbico de América. Cuando alcanzaron Karmairi el gobernador y capitán general Pedro de Heredia le puso el nombre de San Sebastián de Calamar, dejando el testimonio que el día de ese santo, el 20 de enero, había ocupado el pueblo que los españoles denominaban Calamar. No hubo fundación sino conquista.

El núcleo donde se desarrollaría la opulenta Reina de los Mares serían los bohíos y los pozos de sus primitivos habitantes.

Nunca se llamó Cartagena, ese nombre lo tomó de la bahía que había sido bautizada por uno de los descubridores, se discute quién, pero eso es otra historia.

TEMAS