Cartagena sin élites

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Para lograr la transformación de nuestra ciudad se requiere de un proceso donde intervengamos todos los integrantes de esta comunidad macro, pero para lograrlo es necesario que iniciemos con una auto reforma personal, que nos permita identificar los obstáculos morales que han impedido la unión de voluntades y esfuerzos que faciliten la solución a esos grandes problemas colectivos, comenzando por la pobreza.

Los Char desde su percepción tendrán sus propuestas para que las ciudades avancen, pero para nosotros lo primero es acabar con las élites en Cartagena, esos grupos minoritarios de hombres y mujeres que se consideran superiores al resto de la población en las diferentes áreas de la vida, propiciando discriminación y exclusión a los demás.

Desafortunadamente esta fue la tierra donde se mancilló la dignidad humana en los mercados de negros, y se instituyeron prácticas horrendas de esclavitud que han marcado con los sellos de la miseria a generaciones enteras, en una zaga de pobreza y degradación social como lo afirma el investigador Adolfo Meisel, cuando dice que los porcentajes de autorreconocimiento afrodescendiente están ligados a los niveles de pobreza en Cartagena.

Es imperativo crear condiciones de integración, eliminando barreras y por el contrario ofrecer oportunidades en igualdad de condiciones a quienes cuenten con las competencias requeridas, quienes han ostentado el poder en la ciudad han desconocido que si hay en la población mayores niveles de superación, el desarrollo socioeconómico se expandirá produciendo riqueza, ejemplo es que si los jóvenes de los cerros de La Popa y Albornoz, estudian y salen adelante, se producirán cambios en el resto de esa población.

Las élites conforman otras ciudades, la urbe del emporio industrial y de servicios turísticos, frente a la Cartagena raizal. Si queremos una sola Cartagena como una vez lo propuso el exalcalde Augusto Martínez, hay que despojarse del orgullo y egoísmo para reconocer que todos los seres humanos somos iguales, que quienes han tenido más oportunidades de progreso en la vida, en un acto de grandeza ética propicien condiciones para que los desvalidos, los nadie, entren en el camino del desarrollo humano.

Los cartageneros debemos integrarnos como comunidad, adoptando en el pensamiento y en la acción palabras como igualdad, inclusión y unión para que como sociedad evolucionemos en el tiempo, dejando atrás las épocas del colonialismo que aún viven las élites.

*P.U. Comunicación Social Periodismo

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