Columna


Confesión

RUBÉN DARÍO ÁLVAREZ P.

12 de junio de 2021 12:00 AM

Ya se cumplieron 42 años de la publicación de la canción “Confesión”, del compositor bolivarense Julio César Amador Ariza, nacido en el corregimiento de Ñanguma; y criado en el municipio de Turbaco, del mismo departamento. Él es el padre de hermosas canciones como “Canto adolorido”, “Penumbra”, “A nadie culpo”, “Estampas” y “Embriagada de ilusiones”, entre otras.

Sobre “Confesión”, ha comentado que la compuso en 1978, cuando el cantante guajiro Elías Rosado hacía pareja con el acordeonista sanjacintero Ramón Vargas. Para entonces, Amador era uno de tantos jóvenes que aspiraban a que los grandes del vallenato les grabaran sus canciones, mientras que la pareja de Rosado y Vargas cosechaba éxito con su producción “Serenata”, que había publicado el año anterior.

A ellos confió “Confesión”, que gustó de inmediato a Elías Rosado, quien no logró grabarla, ya que ese mismo año de 1978 rompió su sociedad con Ramón Vargas. La desilusión embargó a Amador, quien al año siguiente se sorprendió cuando escuchó que su canción la había grabado El binomio de oro, con la voz de Rafael Orozco.

La noticia le agradó, por supuesto, debido a que El binomio era una de las agrupaciones más cotizadas del momento, pero al mismo tiempo se preguntaba cómo había llegado su paseo a esas alturas. Igualmente, se preguntaba qué había pasado para que el nombre de Turbaco, su patria chica, hubiera desaparecido de la canción.

Debe destacarse que la letra original reza: “Bello Turbaco encallado en una colina...”. Pero en la grabación de El binomio se dijo: “bello este pueblo encallado en una colina”.

Fue para diciembre cuando Amador se enteró de que El binomio se presentaría en Cartagena, oportunidad que aprovechó para hablar con Rafael Orozco; y así fue como se enteró de que Orozco la había escuchado cantada por Elías Rosado, quien posteriormente se la cedió.

Asimismo Orozco aclaró que cuando recibió la canción, en ninguna parte se mencionaba la palabra “Turbaco”. Ante esa declaración, Amador comprendió que el responsable de la mutilación había sido Elías Rosado, quien meses después le explicó que eliminó Turbaco por tratarse de un pueblo poco conocido, lo que hubiese podido restarle éxito a la canción.

“Pero La Junta es un pueblo más matao que Turbaco y muy bien que lo mencionan en varias canciones”, dijo un amigo de Amador, quien de todas maneras reconoce que se trata de una de sus canciones más universales, gracias a la excelsa interpretación que de ella logró Rafael Orozco con los arreglos de Israel Romero. La canción hace parte de “Supervallenato”, el quinto LP de El binomio, que se publicó en 1979.

*Escritor.

TEMAS