Columna


Coronavirus en tiempos de ODS

MARÍA JOSÉ GONZÁLEZ CAMPO

13 de marzo de 2020 12:00 AM

Recientemente la OMS ha declarado el brote diseminado de enfermedad por el coronavirus COVID-19 como pandemia. En Colombia ya se están tomando medidas de contención y a Cartagena ya llegó el virus. Pero ¿contamos con el recurso necesario para implementarlas? y ¿cómo ello se articula con nuestro compromiso con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que buscan el progreso de los países a través de la mejora de la calidad de vida de las personas y el planeta?

A 11 de marzo de 2020, hay más de 118.000 casos en el mundo, 9 de ellos en Colombia. Entre las medidas para minimizar los efectos negativos en la salud, está el adecuado y permanente lavado de manos con agua y jabón. Pero esa es precisamente una preocupación en nuestro país: el acceso al agua. Contar con servicio público de acueducto es complejo, en especial para el sector rural, con una cobertura de 34,9%, según cifras de Superservicios a 2019. En general, en agua limpia y saneamiento, las brechas son amplias. Solo en Bolívar, con base en estos datos de Superservicios, la cobertura rural de acueducto es un tercio del promedio nacional (11,5% exactamente) y aún en cobertura urbana, también está alejado de la media del país (58,1% en Bolívar y 87,5% en el país).

El panorama no es claro para Colombia, que requiere este recurso, no solo para su uso cotidiano, sino también para ahora enfrentar las nuevas necesidades de higiene.

En el reporte de 2019, Agua Limpia y Saneamiento fue uno de los 9 ODS con desafíos significativos (de 17 en total), es decir, muy regulares. Además, según la Base de Datos 2019 de Indicadores Globales de ODS, a 2017 solo el 65,4% de nuestra población cuenta con acceso básico a lavamanos y con una profunda brecha rural-urbana (34,8% y 72,8%, respectivamente).

Los esfuerzos para asegurar prontamente el acceso a agua potable a todo el territorio nacional son necesarios, así como para reducir las desigualdades, que es uno de los dos aspectos más críticos de nuestro país (Reducción de las Desigualdades y Paz, Justicia e Instituciones Sólidas).

¿Cómo hacer para asegurar que la ciudadanía implemente un protocolo de contención, si no todos cuentan con los medios apropiados, en especial el sector rural?, ¿cómo intervendrá el gobierno y demás administraciones frente a ello?

Pensar en clave de ODS nos exige estrategias integrales, articuladas a la realidad del país y respondiendo acorde a ellas y a las necesidades de los territorios. Es importante fortalecer su implementación y no olvidarlos en estos momentos, donde se necesitan los recursos y medios indicados para que las medidas frente este brote sean realmente efectivas.

Las opiniones aquí expresadas no comprometen a la UTB o a sus directivas.

*Profesora de los programas de Ingeniería Ambiental y Civil, UTB.

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