Columna


Decidir lo esencial

RAÚL PANIAGUA BEDOYA

04 de diciembre de 2023 12:00 AM

Tal vez el reto más importante de un gobernante es saber decidir sobre lo esencial, sobre lo que puede generar mayores impactos, efectos y movilizar transformaciones de corto y largo plazo, mucho más en situaciones como las de Cartagena, donde pueden existir decenas de factores o aspectos que urgen la atención y demandan la decisión del gobernante, agravado por el hecho de un gobierno que dejó que muchas situaciones se hicieran complejas y se tornaran en problemas, que las ausencias se convirtieran en carencias y que las indecisiones se tradujeran en costosas afectaciones.

No voy a hacer el listado, pero ya hemos escuchado a Dumek Turbay expresar, en distintos escenarios, los retos asociados con la pobreza, el hambre, el desempleo, la informalidad, la inseguridad, la movilidad, la sostenibilidad y un largo etcétera. Estos problemas se pueden mirar desde dos perspectivas, como amenazas u oportunidades, y del enfoque que asuma se pueden obtener resultados. Si se toman como oportunidades es previsible que converjan distintos apoyos y en especial el beneplácito y la disposición de la sociedad civil para aportar a las acciones de la administración. Pero para ello deben converger no solo competencias personales y profesionales, voluntad y compromiso, sino además coherencia, colaboración y un marco de acción claro que movilice a todos los actores, en especial a quienes están expresando la disposición de hacer que los próximos cuatro años sean los mejores para todos los ciudadanos y en general para la ciudad.

Los problemas enunciados atrás, así como muchos otros relacionados con infraestructura, por ejemplo, podemos considerarlos como consecuencias o efectos, y actuar sobre ellos será seguir trabajando sobre las manifestaciones o las consecuencias, pero no sobre el origen o la causa. La pregunta que usted se hará entonces es ¿cuál es o cuáles son esas causas?

Ese esencial, que debería ser el eje, el centro o el núcleo de la acción del próximo alcalde, puede tener varios nombres y lo podemos sintetizar en el ser humano o las personas, o los ciudadanos. Si la administración logra visibilizar, individualizar, concretar su actuación centrada en las personas de carne y hueso, si se evidencia e incide sobre las carencias de cada individuo, de acuerdo al nivel o magnitud de sus carencias, habrá empezado a incidir en todos los demás problemas. Si se reconoce el carácter de sujetos sociales, con derechos, aspiraciones, sueños, expectativas y esperanzas, estaremos avanzando en la dirección correcta, tanto de niños, niñas, adolescentes, jóvenes, mujeres, adultos, que de alguna forma reclaman ser reconocidos como tal, con nombre y apellido y no como una cifra estadística más. Si las consejerías asumen su función como una labor transversal y se empieza a hacer que cada persona se sienta plenamente identificada con su ciudad, con sus valores y potencialidades, estaremos sentando las bases de la transformación real de Cartagena.

*Sociólogo.

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