Columna


Diálogo y acción colectiva

PABLO ABITBOL

08 de octubre de 2021 12:00 AM

Hace poco escribí en este espacio que en el tema de las Circunscripciones de Paz había dos riesgos y un reto.

El primer riesgo es que las estructuras políticas tradicionales y los grandes poderes económicos del territorio puedan capturar las curules de paz cooptando alguna organización de base bajo la seducción de un poderío electoral clientelista. El segundo es que posturas individualistas y de corto plazo de algunas organizaciones sociales impidan la configuración de coaliciones que tengan verdaderas posibilidades de ganar la elección y sobrevivir más allá de los dos períodos para los cuales está prevista esta figura transitoria.

El reto es generar rápida y eficientemente amplios y profundos diálogos entre una pluralidad de organizaciones y plataformas sociales con el fin de estructurar acuerdos políticos que permitan superar esos riesgos. Solo llegando de manera articulada a las elecciones se podrá consolidar políticamente un movimiento social de construcción de paz que pueda tomar con firmeza la oportunidad de equilibrar la balanza histórica del poder político en el país.

A dos meses del plazo para la inscripción de candidaturas (diciembre 13) y a cinco de las elecciones (marzo 13), hay razones para guardar un cauto optimismo.

Cauto porque, como se preveía, las estructuras políticas tradicionales están desplegando estrategias para aprovechar economías de escala electorales que les permiten movilizar con poco esfuerzo adicional un caudal electoral suficiente para ganar la curul de paz. Optimismo porque, por otro lado, parece haber clara consciencia entre las plataformas y organizaciones sociales de que, como dicen por ahí, “el yo y el ya no nos lleva a na’”.

Tejer conversaciones entre las organizaciones y los liderazgos que quieren y pueden movilizar votos que no estén capturados por las maquinarias y que busquen sinceramente una representación de los intereses y las aspiraciones de las víctimas y la ciudadanía rural al Congreso de la República es posible y se está logrando.

Es necesario y urgente, sin embargo, avanzar en el diálogo regional que articule ese diverso, poderoso e interesante abanico de visiones y prioridades en torno a una agenda legislativa robusta y unificada.

Sobre la base de un compromiso transparente y sincero, se debe configurar una coalición que pueda llegar con una lista ganadora al día de las elecciones y estructurar un proceso colectivo que conquiste varios éxitos en las próximas elecciones locales y departamentales. Está en manos de los líderes y las lideresas del territorio decidir si esto es posible.

Las opiniones aquí expresadas no comprometen a la UTB ni a sus directivos.

*Profesor del Programa de Ciencia Política y RR. II., UTB.

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